
¡Bienvenidas antiprincesas a la 33°Feria del Libro y del Conocimiento!
Por Rocío Araya
La feria del Libro en Córdoba tiene lugar en la agenda periodística por su convocatoria cada año. Su éxito no solo se debe a la organización y a su ubicación, sino por ofrecer múltiples experiencias. En cada una de las carpas los libros “resucitan”: grandes personajes de la historia, protagonistas de novelas célebres, animaciones de cuentos infantiles, entre muchos otros. Los stands otorgan la posibilidad de conocer e interactuar con lo que más nos gusta e interesa a través del formato papel.
En mi caso desde pequeña muy pocas veces me perdí de ir a la feria. Mis papás me inculcaron el hábito de la lectura por lo que podía elegir algún libro y me lo compraban. Siempre me despedía del lugar con una sonrisa de oreja a oreja y con mi nueva “experiencia” en la mano. Se podría decir que tuve la posibilidad de leer solo por placer durante bastante tiempo. De más grande, a causa del insumo bibliográfico escolar poco ameno, lo gratificante se convirtió en obligación. En este punto, la feria del libro brinda una nueva oportunidad de revertir ese gran error, uno puede re-encontrarse con sus libros favoritos y enamorase nuevamente de la lectura.
Recorriendo los pasillos de las carpas en el primer día de su exposición, mis piernas se detuvieron justo al frente de un stand que se apoderó de toda mi atención. El puesto era pequeño a comparación, pero los colores en la decoración, las imágenes de las caricaturas de grandes mujeres de la historia y el cartel “Infancia Libres”, hacían que el local tuviera un notorio protagonismo. Desde mi distancia, esto fue lo que vieron mis ojos:

Contemple el lugar por unos instantes, mientras me preguntaba porque nunca antes me había percatado de este sitio. Efectivamente, era la primera vez que estaban en la feria, me contaba Rocío, una de las dos mujeres que atendían el puesto. Ella me presentó casi todo su material de lectura. Primero conocí a la “Otra caperucita” y la “Anticenicienta” Cordelia, los dos cuentos principales de las anti-princesas, donde las protagonistas son las propias heroínas de sus historias. Estas lecturas son las contrapartidas de los clásicos infantiles que poseen el típico estereotipo de princesa y una cultura machista, en la cual solo el caballero con su armadura es quien puede rescatar a la doncella en peligro. “Acá las anti-princesas se rescatan solas” dice Rocio dando un sorbo al mate y luego me aclara:
“Todas las colecciones para niños, niñas y niñes tienen por objetivo des-construir los convencionales estereotipos que hay en la sociedad. Nosotres buscamos promover las infancias libres”.
Siendo sincera, estuve un buen rato, descubriendo, leyendo y escuchando nuevas historias. Mi niña interior, saltaba de alegría al conocer nuevos cuentos con mujeres empoderadas protagonistas. Luego de inspeccionar decidí comprar la “La Triada sin coronita”, una antiguía de antiprincesas. Esta edición especial cuenta las tres historias originales de Violeta Parra, Juana Azurduy y Frida Kahlo. Lo que más me sorprendió es que al final muestra una ‘antiguía’, en la cual usando como ejemplo sus historias, responden a viejas creencias con el fin de des-naturalizarlas a través de un lenguaje muy sencillo. Me despedí del lugar con una nueva “experiencia” que quiero compartir con mis primas más pequeñas y mi niña interior.

Las nuevas aventuras que promueven las infancias libres, están recomendadas para los más grandes de la familia hasta los más pequeños. Así como estos cuentos, hay muchísimas historias más por descubrir en la Feria del Libro y el Conocimiento. ¡Visitala todos los días desde las 11hs hasta el 23 septiembre!