Por estas calles: Una oda a la eterna realidad criolla

Un fiel reflejo de la cotidianidad venezolana a través de las pantallas.

Corría el año 1992, gran parte del pueblo venezolano iba a sus casas para sintonizar RCTV todas las noches a las 9 como si de una misa pautada se tratase con la esperanza de olvidar sus penas cotidianas al observarse a sí mismo a través de un televisor en la novela nacional más exitosa de la historia.

El contexto que rodeaba este ‘’culebrón’’ era el de un país convulsionado que para muchas personas se caía a pedazos. Un presidente corrupto que luego sería procesado por la justicia y un reciente golpe de estado efectuado por un grupo de militares encabezados por un mesías anónimo que los iba a salvar de esa tragedia que estaban viviendo. Además, Los disturbios de “El Caracazo’’ ocurridos tres años antes, todavía se encontraban en la memoria colectiva, siendo un tema sensible.

Las telenovelas transmitidas en aquella época no reflejaban comúnmente el tema de la pobreza y las vicisitudes que aquejaban al ciudadano de a pie. Las mismas solo se limitaban a repetir la clásica historia de cuento de hadas donde una hermosa mujer de escasos recursos pero noble corazón aguarda a su príncipe azul, el cual la sacaría de aquel mundo en el que no merecía vivir por su extraordinaria bondad e inocencia. Estas historias no reflejaban al venezolano común que palpaba la realidad cotidiana sino que se le obsequiaba al televidente un anhelo de lo que no podían tener.

Eudomar Santos, alegre hombre y de evidente carácter relajado ejerció como protagonista. Magistralmente interpretado por el actor Franklin Virgüez rompió los esquemas de la televisión criolla, generando una revolución debido a que éste rompió con los estereotipos que eran tendencia, donde el personaje principal debía ser un galán con un gran atractivo físico, tener un carácter serio y poseer un gran poder adquisitivo. Él se asemejó a nosotros mismos, al vecino o a cualquier amigo, generando una gran conexión emocional con el público que sintonizaban la pantalla chica.

Frases como “Como vaya viniendo vamos viendo’’ están inmiscuidas en los más profundo del imaginario colectivo nacional, fiel reflejo de la improvisación de los gobernantes que ha tenido Venezuela a lo largo de su historia. Esa fue la clave del porqué de su éxito y aún perdura, prologándose no solo en la televisión (se emitió dos años) sino que también lo hizo en lo más hondo del sentir de la sociedad.

En el caso de que esta novela se transmitiese en el año 2017 tendría el mismo éxito, ya que los problemas son los mismos o incluso han ido incrementándose con el pasar del tiempo. Eudomar se encontraría caminando por esas mismas calles donde la compasión ya no se aparece y la piedad hace rato se fue de viaje .

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Alejandro’s story.