Emprender en periodismo: lo que aprendí en 2016

Si, ya sé. Estamos casi a mitad de año.Pero no quiero dejar esto en el tintero.

Fue el año de soltar lastre. De dudar. De insistir. El año en que me di cuenta en que aunque todos estemos en el mismo barco no todos van en la misma dirección, ni mucho menos con el mismo impulso.

El año en que me convencí que hay demasiados “expertos” en vender humo. Y en el que me terminé de dar cuenta que mi experiencia en medios y en pensar desde los medios tiene un valor, que yo no siempre le doy porque sacralizo el conocimiento. Y mi experiencia no empezó ayer, ni con El Cambur. Desde 1992 estoy aprendiendo de medios y del negocio editorial.

Fue un año para inventar y fortalecer alianzas. El boletín Periodismo Emprendedor que hago en alianza con Medianalisis cumplió un segundo año y va para el tercero. Es un espacio que me obliga a mantenerme actualizado en el negocio del contenido y sobre todo pensando. No todo lo que leo, puedo usarlo para El Cambur, aunque quisiera.

Fue el año en que unos fundadores se bajaron del barco y que otros decidimos seguir. Fue un año en que volvimos a posponer el crowdfunding que finalmente ya estamos por lanzar.

Fue el año en que probé (con el apoyo de Wayra en Venezuela) y ajusté el taller del Triángulo Virtuoso del Periodismo y emprendimiento. Y el año en que lanzamos Hacks Hackers Caracas.

Fue un año en el que le escribí a un gentío para contarle de El Cambur y lo que estábamos haciendo y recibí respuestas inesperadas.

Fue un año de debatirme entre las responsabilidades profesionales y personales. Y también el año en que vi crecer a mi segundo hijo.

Fue el año en que más he repensado El Cambur y sus posibilidades. Y también el año en que pensé varias veces en tirar la toalla.

Fue el año que impulsó todo lo que estamos haciendo. Y lo que está por venir.

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