Viajes #1

Es pretencioso, si. Ya se que numerar una historia, articulo o lo que venga a ser esto es pretencioso. Ya se que no va a ser una serie de textos, y que de serlo no te pondrías a leerlos todos. Lo se, pero quiero ser pretencioso. Al menos un poco.

Ya hace poco mas de un mes que volví de Tucumán que, por si no lo sabe el lector extranjero, es un pequeña provincia del norte argentino. Volví a Santa fe, que tampoco esta tan al sur, pero la diferencia se siente. Unos grados mas, menos humedad, calles mas anchas y chicos con uniformes escolares llenando las calles. Si, es otra cosa.

Es una ciudad turística, o al menos un destino para viajar. Comparado con Santa fe, que sin desmerecer hay que decirlo: es una ciudad gris. Gris porque es mas un compendio de ministerios, universidades y oficinas publicas. Una capital, pero solamente en lo administrativo. Allá hasta la facultad daba la bienvenida. Desde los pasillos limpios, los cuadros en las paredes, hasta la cantina parecía un bar de verdad y no un kiosco con mesas.

Por mas grata que sea la llegada a destino hay que recordar que un viaje también incluye, siendo redundantes, el viaje. Y que buen viaje que fue. Por mas que fueran horas sentado, nada infinita para contemplar por las ventanas con una alternancia extraña entre frío y calor. El viaje no pudo ser mejor. Supongo que fue la junta. Capaz haya sido un poco gracias los vasos helados que pasaban de mano en mano y un poco por la música cuando alguno que otro se animaba a poner en alto los parlantes. En fin, nada como un colectivo lleno de compañeros.

Y por supuesto nada como pasar las noches alejado, a kilómetros, casi medio día de viaje de toda la otra gente conocida. Es una sensación mas que una realidad la distancia, una foto se publica en menos que un parpadeo, pero a sincerarse un poco, a quien le interesa publicar una foto, y mas aun de quien les habla.

Pasando el día de paseo, las charlas y, no esta de mas repetir, las noches. Llegó uno de los momentos tal vez mas interesantes del viaje. Tenia que dar una charla, no mas de 20 minutos. Pero siempre genera nerviosismo el pararse frente a una audiencia. Por mas que la audiencia este compuesta de amigos, conocidos y algunos profesores que nunca voy a tener que cruzar en un examen. Al parecer no fue desastroso. O eso dicen, es un alivio no poder verse a uno mismo desde afuera a veces.

Y con eso concluye la reseña de este día.

Saludos.