Esperando que sean las 6
Existen patrones que rigen el transcurso de nuestra vida, costumbres dirían algunos, yo simplemente las llamo justificaciones a la mediocridad…
Terminaste de revisar los temas que abordaremos en la reunión de mañana? -No. - ¿Cuando lo harás? - Lo siento, tengo una cita a la cual no puedo faltar…
Estimado Dr. Como observó en el documento que enviamos la semana anterior, podemos definir lo que será… — Espera, ¿Cuál documento? — El que enviamos a su correo de acuerdo a lo acordado. — Ay, que pena contigo, es que hemos estado en mil reuniones y tengo mi correo lleno de mensajes sin revisar…
Es lo mejor que pude hacer, la verdad no puedo hacer más que eso… — Pero eso no es lo que pidió el cliente. — Si yo se, pero es que no tengo tiempo de hacer más…


No se cuantas veces en la vida puede uno pasar por este tipo de situaciones, cuando era empleado no lo veía con la misma agudeza que lo veo ahora. Quizás porque los trabajos donde el esquema salarial es fijo generan conformismo y falta de creatividad.
La mediocridad se ha extendido a todo nivel, se refleja en las acciones cotidianas y afecta a organizaciones de todo tipo. No solo la vemos en el colaborador que no colabora, también se observa en los directivos que desangran compañías para saciar su ímpetu pero jamas se detienen a auto evaluarse para encontrar mejores esquemas de gestionar a las empresas.
Una pregunta que siempre acostumbro a realizar cuando tengo que trabajar con otras personas en mi equipo es: ¿Cuanto están dispuestos a dar para sacar adelante una labor? desde luego la mayoría deja ver su “alto nivel de compromiso” y unas frases que cualquier inexperto “profesional” incluye en su perfil de LinkedIn o en su CV: “Disposición para el Trabajo en Equipo” y “Capacidad para trabajar bajo presión”.
Ojalá comprendieran la esencia del trabajo en equipo, desearía que conocieran lo que en verdad es trabajar bajo presión antes de atreverse a rellenar su hoja de vida con habilidades y aptitudes que no son demostrables.
Hoy hago una reflexión sobre el auto compromiso, esa convicción que nos hace laborar media hora más, que nos hace llevar al máximo nuestro esfuerzo, que nos impide levantarnos de la silla antes de tener un entregable al 100%. No deberíamos necesitar “policías” ni “capataces” en nuestro lugar de trabajo.
No existen empresas malas como muchos afirman, existen personas con ausencia de interés, con falta de entrega y con una mínima comprensión de lo valioso que es el tiempo como para “robarlo” a una organización.
Finalizo con la frase que titula este post y que es la respuesta de muchos “colaboradores” cuando se le indaga sobre lo que hacen en su lugar de trabajo: Esperando que sean las 6…