Limbo de tiempo

Estoy en uno de esos momentos en los cuales me siento algo confundido. Me he puesto a pensar y resulta, que he estado de esta misma forma durante meses sin saber que hacer, que pensar o que decisión tomar.

Si pudiera hacer algo imposible seria volver el tiempo atrás, muy atrás. Recuerdo que no hace mucho, no tenia preocupaciones de este grado. Realmente era feliz y vivía el día a día tranquilo, con algunos problemas como todo el mundo, pero de alguna manera, me sentía libre a tu lado.

Definitivamente existen muchas cosas que estoy cambiando y otras que quisiera cambiar.

Sé muy bien de que de los errores se aprende pero, ¿es necesario tanto dolor, sufrimiento y lágrimas de por medio? ¿Es necesario recibir sermones, retos o que te encaren de cosas que tú ya te has planteado? Claro que no, no es necesario. Hay cosas que jamás entenderé pero no me importa para nada.

Fui tan afortunado y lo perdí todo, bueno no todo, pero sí lo que realmente me importaba. Vivía de eso. Al despertar era mi mayor motivo para sonreír. Dedicaba casi todo mi tiempo a aquel tesoro que me empeñé en no perder y lo perdí de todas formas. Supongo que lo aprecié de la mala manera porque por algo lo perdí.

Tal vez me lo busqué, tal vez tenia que pasar. Aun no sé la lógica del tema.
Lo único que sé es que me gustaría volver a estar tranquilo con mente, mi sueño regulado, mis pensamientos ordenados pero, no puedo.

Se me hace tan difícil el momento de cerrar los ojos y dejar un día mas sin mi tesoro, tan atrás, tan lejos de mi. Mi mente no para de recordarme que la perdí, no para de hablarme de ella.

Todo el día esta interrumpiéndome de vez en cuando, y al llegar la noche, se desahoga de tal manera que pareciera gastar todas sus energías almacenadas y pensamientos de ti, penetrándome cada noche más y más de recuerdos tan tuyos y míos. Es tan traicionera mi mente que he llegado a pensar que mis pensamientos no son míos, porque no hay modo de que pueda controlarlos. Parece que le gusta hacerme sufrir, y que lo disfruta demasiado.

Cada día que despierto en medio de la noche, es como si acabara de despertar de una pesadilla. Me recuesto en la cama mirando hacia la ventana de mi habitación donde puedo ver las luces de los postes de mi colonia y el contorno de ellas con el brillo blanco de los focos que alejan la oscuridad de la noche.

Después, comienzo a recordar, comienzo a tomar conciencia para entender que no era una pesadilla, sino mi mente que me hablaba mientras dormía, mi mente que no es mía, mi mente traicionera. Entonces trato conciliar el sueño nuevamente para poder llegar al amanecer claro y misterioso del día que se avecina.

Al despertar busco algo. Busco un motivo para poder sonreír, para poder pasar bien y tranquilo el resto del día pensando, meditando, escribiendo, hablando solo frente al espejo y así esperando a que llegue el siguiente día, y el siguiente, y el siguiente, y el siguiente…

Desde que perdí a mi preciado tesoro, pienso en el tiempo que ha transcurrido, pienso que ha pasado muy lento, que siquiera avanza pero que las fechas cambian, que amanece mas temprano y se oscurece mas tarde, que estamos en verano pero que el invierno persiste en mi.

Desde que la perdí siento que ningunos de mis sentimientos han decidido cambiar, siento que luchan por permanecer igual. No sé si sea lo correcto dejarlos fluir, dejarlos actuar por si solos.

Desde que la perdí el tiempo para mí se congeló. El día vivido es el igual al anterior y al siguiente… Sigo aquí esperando a que algo cambie pero me aferro en pensar que simplemente hay cosas, momentos, emociones, sentimientos y pensamientos que ni el tiempo puede cambiar.

Comienzo a abrazar la soledad, ella me sonríe, yo la observo sin cansarme y ella me envuelve sin cansarse. Comienzo a amarla, después de todo nunca me dejó solo y nunca lo hará hasta que yo quiera lo contrario. De momento, no pienso hacerlo.

Solo quiero lograr un día salir de este limbo de tiempo que no me deja seguir, aunque, irónicamente, se que el tiempo mismo un día me hará ver las cosas con claridad como lo hizo con ella, con el tesoro que perdí, y seguiré adelante como ella, aunque al principio duela mucho como hasta ahora.

Rodrigo.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Rodrigo De Santiago’s story.