Te conocí
Las situaciones inesperadas siempre son las más divertidas.
Estaba en la mesa, disfrutando la noche con Omar, pero algo hacía falta, él quería que fuéramos a otro lado pero cuando estábamos por irnos una chica guapa, alta y muy sonriente llegó a la mesa de al lado, aunque yo no la vi bien al llegar, conforme pasó el tiempo pude percatarme de que era muy bonita, por más que la veía ella no volteaba y yo solo pensaba como acercarme sin parecer un patán.
Afortunadamente alguien se me adelantó y sin quererlo me dio la oportunidad perfecta para acercarme.
Me acerque a una de sus amigas para ofrecer mi apoyo en caso de que lo necesitaran y fue ahí donde noté que me miró por primera vez. Me retiré para generar confianza y que fuera ella quien decidiera si me permitía un mayor acercamiento.
Cuando me quedé solo, se acercó a mí para ofrecerme su mesa y compañía la cual acepté gustoso y un tanto nervioso
Ya en su mesa me. Ofreció un asiento junto a ella, le quitó chamarras, bolsas y no sé qué cosas más y me senté junto a ella.
Ahí estaba yo, sin saber qué hacer, junto a la chica más guapa del lugar
Completamente embobado por su presencia y carisma,
Bastó cruzar unas pocas palabras para darme cuenta que no solo era linda por fuera
Y conforme fue pasando el tiempo me fui sintiendo cómodo al estar ahí. La salida por un tabaco me brindo la oportunidad de abrazarla y protegerla del frío.
Al regresar tuve que pedirle su número pues aunque no era mi objetivo al principio de la noche, el haber salido sin una forma de contactarla posteriormente hubiera sido el peor fracaso de la noche. Me lo dió y mis dedos temblaban así que opté por darle mi teléfono para que ella misma lo anotara.
Nos despedimos con un abrazo de nuestros cuerpos, un anhelo de nuestras almas y un deseo de nuestros corazones.
Al otro día nos escribimos y me tranquilicé al saber que no era un número falso.
Desde entonces, no nos hemos vuelto a ver…