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El nuevo y flamante campeón Peñarol es joven, veloz y ambicioso, pero ¿por qué le cuesta tanto ganar?

El Campeón del Siglo se engalanó y lució uno de sus mejores céspedes para atestiguar el estreno carbonero en este Campeonato especial 2016. Luego de una floja pretemporada y el tan fugaz como vergonzoso pasaje por la Copa Sudamericana, la gente se dio cita de a decenas de miles en el novel estadio ansiando un victorioso debut.

Con las caras nuevas, con los jóvenes volantes por afuera, con los tan aclamados veloces punteros a disposición y más de un mes de preparación nadie podría sospechar lo mucho que le costó producir futbol a Peñarol en la tarde-noche de ayer. Es por eso que prontamente nos permitimos sacar conclusiones en búsqueda de los errores que tienen al último campeón con un solo punto.

Comencemos por lo que el técnico más exigió durante los pasados seis meses: los volantes por afuera. Ayer alineó por izquierda a Hernán Novick, lo que a mi juicio fue una pésima decisión táctica. Éste solo puede jugar de enganche, o a lo sumo por derecha, pero anoche jugó fuera de puesto y así se lo vio, desorientado y poco participativo, aunque cuando incidió lo hizo de buena manera.

Por otro lado Urruti ha demostrado bastante poco en la pretemporada y en la competición internacional como para ser un titular indiscutido. Da Silva deberá resolver de cara al próximo encuentro quienes serán los extremos ya que contará con el retorno de Dibblé.

En la delantera se pararon Ávalos y Junior Arias. El primero de estos no tuvo una buena noche en términos futbolísticos. Por otra parte Arias contó con varias chances y hasta anotó lícitamente pero su gol fue mal anulado por “offside”.

Fue definitivamente la zona de ataque la gran falencia del aurinegro en el debut. Generó muy pocas chances y malogró las que tuvo. Aquí también posiblemente veamos cambios el próximo fin de semana cuando Murillo ya se haya recuperado y Gastón Rodríguez quede a la orden para jugar.

Los rendimientos más altos estuvieron en la mitad de la cancha donde vimos a un Tomás Costa oficiando de volante completo y cumpliendo una notable labor ofensiva como asistidor. Rodríguez volvió a demostrar su noble entrega y poco más.

La zona defensiva no vivió mayores sobresaltos, no merece la pena analizarla ya que Liverpool apenas atacó. Podemos destacar nuevamente a Olivera y a Guruceaga que desvió el único remate con peligro desde afuera del área.

En definitiva no podemos hablar de un mal rendimiento del carbonero, pero sí podemos concluir que no es suficiente, que mientras Peñarol no gane el balance será negativo y los cambios urgentes. La paciencia y las oportunidades suelen escasear en un club que invierte y aspira a mucho y sobre todo en un campeonato uruguayo de tan pocas fechas.

Cambió el campeonato, cambió el plantel, cambiaron las caras. ¿Cuánto más tardaran los resultados?

Dr. Moncho