Wimbledon 2014: una final para el infarto

Sin respirar. Así es como la extraordinaria final que aconteció este domingo en Wimbledon dejo a los espectadores en cada rincón del mundo. En uno de esos partidos que quedan para la historia, Novak Djokovic y Roger Federer se batieron a duelo para conseguir la corona en el tercer Grand Slam de la temporada; y aunque las estadísticas fueron parejas y las rachas de excelencia tenistica interminables, el serbio de 27 años pudo más que “Su Majestad” suiza. Nole derrotó a la leyenda del tenis por 6–7 (7), 6–4, 7–6 (4), 5–7 y 6–4 en unas cansadoras 3 horas y 56 minutos de juego. El serbio volverá a ser el líder del ranking ATP a partir del lunes, mientras que Federer ascenderá al tercer puesto.

El “partidazo” paso a paso

Novak Djokovic en las primeras jugadas. (Foto: AELTC/Florian Eisele)

En esos cinco sets, los ida y vuelta de nerviosismos y prontas recuperaciones eran permanentes. En el primer parcial, ya comenzaba a notarse la paridad con la que iba a transcurrir el resto del partido, pero Roger Federer logró pisar fuerte luego de salvar dos puntos de quiebre en el tie break y, de esta manera, guardarse la primera parte en su bolsillo. El segundo set presentó a un Djokovic tenso que, tras un resbalón, debió ser atendido en su tobillo izquierdo. Todo parecía inclinar la balanza hacia el suizo, pero el número 2 del mundo despertó de su letargo y quebró una vez, dejando todo como al principio.

Federer buscaba su octava copa en Wimbledon. (Foto: AELTC/Scott Heavey)

Teniendo un set por lado y las ganas de sobrepasarse a flor de piel, el tercer parcial volvió a reflejar lo que ya se venía viendo desde el comienzo: ninguno de los dos quería irse e iban a hacer todo por seguir adelante con su juego. Así, llegaron al segundo tie break del partido, en el cual Djokovic estuvo más preciso y cerró a su favor la tercera manga luego de un revés largo del suizo.

Nole entrega sus brazos al cielo. (Foto: AELTC/Scott Heavey)

El cuarto set parecía impulsar a Djokovic en la silla del campeón, quien luego de quebrar dos veces el servicio de su rival, se colocaba 5–2 arriba, a sólo un game del triunfo. Pero lo mejor estaba por venir, y con ello las dudas del serbio y un magistral estilo de juego de la leyenda, Roger Federer: el suizo, 7 veces campeón en Wimbledon y poseedor de 17 titulos de Grand Slam, dio vuelta lo que parecía ser una inminente derrota. El ex número 1 del mundo emparejo el marcador a 5–5 y, tras definiciones de manual en la red y puntos largos a las líneas, consiguió quebrar nuevamente y forzar un quinto set. El público, dentro y fuera del estadio, se levanto de sus asientos y empezó a aplaudir una calidad de tenis que parecía ser de otro mundo.

Ya en la parte definitoria, la excelencia de ambos tenistas mantuvo la paridad del partido hasta el décimo game, momento en que unas buenas devoluciones de Djokovic, además de su concentración casi intacta, le concedieron dos chances de punto para campeonato, aprovechando la primera de ellas. Automáticamente, una sonrisa triunfadora se dibujo en su cara y levantó su brazos hacia el cielo (quizás recordando a su primera coach, Jelena Gencic, quien falleció el año pasado y a quien le tenía una gran cariño). Saludo de grandes en la red y así se definía el campeón de Wimbledon 2014.

La escena final y entrega de premios

Novak Djokovic y Roger Federer con sus premios. (Foto: AELTC/Florian Eisele)

Sangre, sudor y lágrimas. Frase hecha que parecía aplicarse a una final de Grand Slam que será recordada por mucho tiempo. Djokovic, luego de consagrarse campeón, se tiró al suelo sin poder creer lo que estaba viviendo. Y para no olvidar el lugar donde consiguió su segunda copa en Wimbledon o como forma de guardarse algo del triunfo, el serbio tomó un trozo de tierra con el pasto de la cacha y lo ingirió. Luego, apoyó los brazos en la superficie y volvió a esconder su cabeza entre ellos. Los sollozos de alegría eran incontenibles, por lo que se levantó rápidamente y fue hacia la tribuna para fundirse en un largo abrazo con su equipo.

Mientras tanto, un Federer decepcionado yacía en un asiento, no entendiendo como como su 8°copa en el torneo y su 18° Grand Slam se le habían escapado como arena entre las manos. Quizás, esta tristeza se aplacó un poco luego de que al recibir el premio al sub-campeón, el público se levantará de sus asientos para aplaudir y gritar halagos por unos cuantos minutos a la leyenda de casi 33 años.

“Su Majestad” emocionado durante las palabras de Djokovic. (Foto: AELTC/Scott Heavey)

En la ceremonia y en las ruedas de prensa post-partido, vinieron las palabras y agradecimientos de los tenistas. El suizo comenzó riendo sobre lo mucho que luchó para lograr esa final, reconociendo a Nole su gran participación tanto en el partido como en la totalidad del torneo. Además, afirmó que estaba orgulloso de la forma en la que él mismo había jugado, sintiéndose cómodo dentro del court, y despejando los fantasmas periodísticos de su “retiro”. Por otro lado, hablo de su paternidad y lo feliz que le hacía saber que Myla y Charlene, las mellizas mayores (Leo y Lenny son los menores), fueran a verlo. “Toda la decepción y tristeza que pueda sentir por la derrota cuando estoy dentro de la cancha se va rápidamente cuando veo afuera a mi esposa e hijos. Mi familia me hace sentir mejor”, afirmó Federer.

Nole alza se segunda copa en Wimbledon. (Foto: AELTC/Florian Eisele)

Novak, por su parte, comenzó su discurso con un poco del humor que lo caracteriza:”Roger es un gran campeón y un gran atleta. Respeto tu carrera y todo lo que hiciste, gracias por dejarme ganar hoy”, lanzó el serbio y el público comenzó a reír. Luego, dedicó el triunfo a su familia, especialmente a su futura esposa Jelena Ristik (se casarán el próximo miércoles 9 de julio) con quien espera su primer hijo: “Se lo dedico a mi futuro esposa y para nuestro futuro hijo. Seré un padre pronto . Se lo dedico a mis familia, a mis padres, a mis hermanos y a mi equipo”. Por último, recordó a la primer coach que lo entrenó cuando era un niño, Jelena Gencic, quien falleció el año pasado. “Se lo dedico a mi primera coach, que me enseñó los primeros golpes, a Jelena Gencic, que falleció el año pasado y esto es para ella”, concluyó Nole alzando la copa y mirando fijamente al cielo.

El serbio consiguió su segunda copa en Wimbledon, su 7° Grand Slam y el titulo n°45 de su carrera. Además, a partir del lunes volverá a ser el número 1 en el ranking, despachando al segundo lugar al manacorí Rafael Nadal.

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