Ser LGTB En Un Instituto.

España tiene un problema muy grave en las aulas y no se combate

Quiero destacar cual es la situación que sufrimos las personas participes del colectivo LGTB que decidimos visibilizar o no nuestros derechos y realidades en los centros escolares del Estado Español. La educación es un motor de cambio constante para la sociedad. Dentro de estas instituciones queda mucho trabajo por hacer en contra de conductas que atacan a los alumnos LGTB ya que reina la pasividad por parte de la gran mayoría de equipos directivos y de los correspondientes consejeros, ministros y políticos.

Datos y números.

Estos datos son de una encuesta que hice a 50 alumnos y alumnas LGBT que estudian en algún instituto del Estado Español.

Un 50% de los jóvenes se ha planteado el suicidio y un 31% lo ha intentado en alguna ocasión por motivos de bullying o agresiones por su sexualidad o identidad de género en las aulas. Más de un 56% mantiene su orientación o identidad en secreto por miedo a las posibles reacciones que puedan tener sus compañeros de clase.

Estos miedos y reacciones provienen por culpa del modelo social que seguimos desde pequeños, el patriarcado y la cisheteronormatividad. Todo lo que rompa en nuestra sociedad occidental con la normatividad impuesta por el heteropatriarcado sufre estas experiencias.

También somos invisibilizados constantemente en las aulas, casi un 90% acepta que no se realizan talleres sobre el colectivo LGTBI.

¿ Qué sucede en los institutos ?

Los talleres de sexualidad que se celebran en la etapa obligatoria de secundaria son heteropatriarcales. En ningún momento se habla de relaciones sexuales alternativas que se pueden mantener con otras personas, ni de las diferentes practicas entre personas del mismo género o diferentes formas de realizarlo. Incluso, ni se habla de como protegernos de las diferentes ETS que existen.
 
No contamos con baños unisex o directamente, no se permite a los alumnos trans que utilicen el baño en el que se sientan más comodxs. En días de visibilización LGTB los equipos directivos del centro nos complican la posibilidad de poner carteles o realizar actividades. 
 
Hay centros educativos que se llenan la boca con las palabras respeto y equidad peor después en la practica no lo cumplen, rompiendo así con acuerdos legales. Esta es la situación actual del movimiento LGTB en las aulas en el 2017.

Ley catalana contra la LGBTFOBIA.

En el 2014 la Generalitat de Catalunya aprovó una ley contra la lgbtofobia. Una ley que aún, a día de hoy, en el 2017 no se ha aplicado al 100%. La gran mayoría de centros educativos no saben ni que existe y por lo tanto, no se aplica en las aulas. No se previenen las agresiones y las diferentes formas de violencia y discriminación directa o indirecta en las aulas.

En caso de que un alumno o alumna sufra una agresión se tiene que realizar un protocolo, una entrevista con el alumno y nunca culpar a la víctima. En el 2017 ha sido viral el caso del profesor de Lleida que trato la homosexualidad de “antinatural” y de “enfermedad”. En la mediación entre el alumnado y el centro educativo se denegó la participación de los representantes de los alumnos del consejo escolar y los diferentes miembros de los sindicatos estudiantiles. Censurando así la voz de los estudiantes. El profesor ha recibido la jubilación y no ha sido sancionado de forma alguna.

Nos toca protestar y salir a las calles.

Cuando no hay casos concretos como las agresiones no se previenen, cuando ocurren se deniega la voz de los alumnos y se activan los diferentes mecanismos para frenar el conflicto sin resolver absolutamente nada, ignorando la ley contra la lgbtfobia, restando importancia de lo sucedido y estigmatizando a la víctima.

Realmente necesitamos un cambio en la educación, no queremos un protocolo y medidas de actuación. Somos conscientes que el problema existe. Podemos aprovechar esta situación para introducir medidas preventivas y así conseguir que no se tenga que actuar nunca ante un caso de lgbtfobia porque contamos con la oportunidad de erradicar esta situación porque la lgtbfobia, se aprende.

Las fobias se tienen que combatir y terminar con ellas para garantizar espacios seguros y libres y evitar suicidios como la de Alan hace un año en Barcelona por ser trans.