Fraude en Fondeadora: Las Idioteces de Mick Islas y Cómo Nos Afecta a Todos
Jorge Ribs
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Hola, Jorge, leer esto acaba de hacerme enojar bastante. ¿Por qué? Porque te juro que no entiendo cómo es que esta bola de ojetes logran completar campañas y que la gente les dé dinero mientras que uno, que se soba el lomo tratando de crear plataformas de trabajo, que va por la derecha, que quiere hacer las cosas bien, nomás no nos dan nada.

El año pasado comencé una campaña en Fondeadora para el proyecto editorial que tengo con mi pareja. Desgraciadamente, donde laboro cortaron el Internet y tuvimos que de plano posponerla porque sin Internet y sin tiempo para promovernos, aquello iba a ser un fracaso. Por otro lado, tenemos muchas ideas para crear canales de comunicación de entretenimiento alternativo que sabemos que pueden pegar. Tenemos proyectos de índole lúdico-cultural que sabemos que podrían tener mucho éxito. Tenemos la iniciativa, al equipo creativo, los recursos humanos, las ganas y el deseo de hacer algo bien y chingón… pero no tenemos la parte más importante: LA LANA.

Leer esta historia es un putazo al hígado. ¿Este HDP logró convencer a la gente que le diera el dinero…. y se largó? Por Dios… ¿really? ¿tan chiquito tiene el criterio que no pensó en crecer ese dinero y hacerlo más grande? Y más aun, ¡leer que pese a hacer todo al “ai`se va” logró levantar una empresa! ¿Pos cómo le hace, que muchos nomás no lo logramos? ¿Tiene papás con lana que le sufragan sus ojeteces? ¿Se la chupa a alguien poderoso para que le dé inmunidad…? ¿QUÉ HACE?

Y lo peor es ver que este tipo de gandallas hijos de mala madre siempre logran triunfar. Se hacen de gente capaz, de equipos poca madre, de infraestructura para levantarse al cielo, consiguen la inversión…. y de repente… desaparecen…¡Y DESPUÉS LO VUELVEN A HACER!

¿Alguien, lector de esta columna, sabe qué magia tienen o qué labia usan? Porque en serio, yo la necesito. Urgentemente. Y para hacer las cosas bien, no estas chingaderas.

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