Destino Buenos Aires

Todo ya estaba listo para el viaje, el vuelo salia a las 11:55 minutos y debía estar en el aeropuerto a mas tardar a las 8:55 para evitar una perder el vuelo algo que en esas circunstancias hubiera sido trágico ya que el futuro de mi familia dependía de aquel acontecimiento que firmado ya estaba desde antes de la formación de este planeta. Eran las 11 de la noche del día anterior y nos alistábamos a descansar, mi esposa como siempre al lado izquierdo de la cama mi hija entre nosotros y yo en lo que restaba por ocupar de la cama de plaza y media en el cual dormíamos apretados para que no se escape el calor … -Y pensar que mañana a esta hora estaré viajando a Buenos Aires, le dije a mi Esposa sin sentir nada más que lo normal ante una conversación regular, -Tienes razón, ¿como será no?, me preguntó mientras intentaba acomodarme sin aplastar a mi bebé, y bueno sera como un viaje, le respondí como tontamente suelo hacer cada vez que hay algo importante por hacer, a veces no se si lo hago para demostrar que nada es importante o porque realmente me falta madurar para conversar seriamente conmigo. Entonces nos quedamos mudos mientras el sueño clausuró nuestros ojos para luego comenzar a soñar como siempre lo hicimos, nuestra bebé al medio y nosotros a su lado cual protectores ante cualquier enemigo.

Al día siguiente amanecimos como siempre, vivimos nuestra vida, sin embargo todos sabíamos que pronto nos íbamos a separar y que era algo inexorable y que solo teníamos que ser fuerte para evitar una escena de novela mexicana, así como amaneció las horas pasaron y los minutos inundaron mi camino hacia el aeropuerto y como ya teníamos un plan maestro solo esperábamos que se cumpla tal como lo habíamos pactado y fue así porque mi suegro llegó a las 5 de la tarde para llevarlas a su casa y aunque mi vuelo era para las 11 de la noche habíamos visto conveniente despedirnos mucho antes y evitar las despedidas fatalistas con lagrimas y hasta en algunos casos alaridos, no tanto por nosotros sino por mi bebé que ya estaba comenzando a interactuar con las despedidas, en ese momento ya pedía mi presencia y se preocupaba por mi ausencia y por supuesto la más mínima señal de tristeza de alguno de nosotros prendía automáticamente en ella un instinto de imitación que la hacia llorar, entonces por ello decidimos que la despedida sea solo un “bye mi cielo, nos vemos después” y dicho y hecho las acompañe hasta donde su padre había estacionado, no cruzamos miradas ni nos abrazamos como si no nos fuéramos a ver nuevamente, además si lo hacíamos no dudo que habría roto en llanto y sollozos, tampoco me despedí de mi bebé solo se la dejé a mi esposa, le dí un beso y un abrazo infinito de 2 segundos, y me retire del lugar para darles pase y tomen la pista que las llevaría a casa, una vez hecho eso me sentí como Orfeo pues no me atreví a mirar hacia atrás pensando quizá que si lo hacia nunca más las volvería a ver, entonces camine derecho hasta la peluquera de mi barrio, y bueno mi cabello estaba largo y no podía viajar en esas fachas, pero mientras caminaba todo se torno triste, lagrimas querían asomarse por mis ojos pero no les permití salir y se quedaron en forma de sudor en mis ojos, estaba desolado pero sabia que lo que hacia era importante para nosotros ya que era una oportunidad que no la tienes 2 veces en una vida.

Después del corte de cabello, y respectivo baño para eliminar todos los pelitos que quedan sueltos por el corte y que te pican justo donde no llegan tus dedos, entonces quede a la merced de la soledad porque no tenia a mi familia a mi lado para alentarme al futuro que nos esperaba y bueno un futuro incierto pues mi llegada estabas más llena de preguntas que examen de admisión. Pasaron las horas y una a una me acercaba al vuelo que me trasladaría a Buenos Aires, muchos minutos después acompañado por mi querido amigo el señor José y mi padre Carlos me embarqué en el aeropuerto con una gran abrazo de despedida y muchos deseos de éxito sobre mi. Entonces yo emocionado por el acontecimiento olvide mi tristeza y me dediqué a documentar todo para enviarle los vídeos a mi esposa y cuando le toque hacer lo mismo que yo (viajar a Buenos Aires) le sea más sencillo el proceso de migraciones, embarque y posterior desembarque, es más quería grabar el despegue del avión porque a mi bebé le emocionaban los vídeos de aviones despegando o volando sin embargo un mal cálculo hizo que mi batería se termine justo antes de despegar, sentí mucha impotencia pero me decía “ bueno ella ya volará muy pronto” y seguí con mi vida como si no hubiera pasado nada y bueno eso fue hasta que el avión despegó.

4 horas de vuelo y 1 hora migraciones y aduana después ya me encontraba en Buenos Aires, Argentina, no imaginé lo difícil que era para mi separarme de mi familia porque jamás desde que me casé lo había hecho, ni cuando nos peleamos ni cuando era el cumpleaños de mi papa ni nunca, pero eso tenia que pasar en algún momento y pasó. Ya en territorio argentino conocí a Javier un paraguayo muy amable con el cual trabajo actualmente, me sorprendió que me haya reconocido y me haya llamado por mi nombre, le pregunté como hizo y me dijo que me había visto por facebook y bueno había olvidado por un momento que ya no existe privacidad y que estas a la vista de todo el mundo y que bueno por eso porque sino nunca me hubiera localizado, entonces ya en el auto conversamos de esta ciudad, de su clima, gente, economía, sociedad y todo lo que pasaba por mi mente sin embargo mientras conversábamos veía que la oscuridad de la madrugada era poca pues mi alma al estar tan distante de mi esposa e hija estaba más oscura incluso, llegamos al destino como a las 6 am yo no sabía que hacer, no tenía acceso a internet, quería comunicarme de manera urgente con Lima, quería escucharlas, oírlas o solo leer las palabras que podían escribir, dormí solo de cansancio porque mi mente aun no comprendía que estaba lejos de los míos.

El día siguiente fue dificil, el día más dificil que me tocó vivir pues ya descansado mi cerebro pudo procesar mejor el hecho que mi familia estaba muy lejos y que no podía comunicarme con ellas porque no tenía internet, ese día fue terrible porque tenía toda la libertad del mundo, aquella que quizá extrañé junto a mi esposa e hija pero una vez expuesto a ella me sentía encarcelado, enjaulado pues el peor régimen penitenciario no es el físico sino el que una lleva en la mente y en el alma, aquel día sentí claustrofobia porque quería correr o tomar un colectivo e ir donde estaba mi esposa con mi hija pero sabia que era imposible, sabia que por más que quisiera volver en el tiempo para abrazarlas y decirles que las amaba mucho eso no pasaría jamás, pasaron los días y puedo certificar que esos días fueron los más oscuros de mi vida porque al escribir y recordar esos momentos mi pulso comenzó a tambalear pensando quizá que se pueda repetir, sin embargo hoy 17 de febrero del 2016 estamos los tres juntos esperando al nuevo integrante de la familia que será un varón de nombre Fabrizio Adriel y que me dijeron que sería muy difícil su crianza porque será Argentino.