Startups en el Perú: Cambios en las reglas de juego

Actualmente las condiciones para el desarrollo de una startup en nuestro país han cambiado. Aún falta mucho por mejorar, pero no existe un tiempo perfecto para el desarrollo de nuestras ideas. Hoy es cuando. Anímate y afronta este nuevo reto tecnológico: Emprender.

1 Introducción
Cuando pensamos en emprendimientos tecnológicos exitosos, tal vez, lo primero en recordar sean las historias de Apple, Google o Facebook. Sus historias son emocionantes y motivadoras para todos aquellos que quieren emprender. Estas grandes compañías tuvieron un inicio bien humilde: en garajes o dormitorios. Sin embargo, sus deseos de triunfar fueron más fuertes que las adversidades. Estas empresas tecnológicas nacieron como startups.

Pero, qué es una startup? Según Steve Blank, reconocido profesor en la Universidad de Stanford y uno de los creadores de la metodología Lean Startup, “una startup es una organización temporal en búsqueda de un modelo de negocio escalable y replicable”. De acuerdo a esa definición, una startup es una “organización temporal”, pues una startup solo dura un determinado tiempo, después de eso se convierte en una empresa o simplemente muere. Una startup está “en búsqueda de un modelo de negocio escalable y replicable”, pues inicialmente una startup no sabe cuál es su modelo de negocio (cómo ganar dinero), el cual debe ser fácilmente escalable y replicable. La traducción literal de startup (start up) es “puesta en marcha”, y de por sí, ya refleja mucha de la misma.

Ahora, aunque el término startup puede referirse a compañías nacientes de cualquier ámbito, normalmente suele utilizarse para aquellas con fuertes perfiles tecnológicos y relacionadas a Internet. También, a diferencia de una MYPE (Micro y Pequeña Empresas) las startups nacen con la idea de crecer a un ritmo más acelerado, económicamente son más rentables y sus negocios tienden a recuperar rápidamente la inversión inicial. Tal vez por eso, hoy en día las startups han ganado mucha popularidad.

Uno de los recientes casos de éxito en el ecosistema emprendedor fue la compra de Whatsapp por Facebook, valorizada en US$ 19 mil millones. Este caso y otras compras multimillonarias de startups tecnológicas, como la de YouTube por Google, Skype por Microsoft e Instagram por la misma Facebook, han motivado el interés en muchas personas, principalmente en estudiantes de computación, por crear sus propias startups y buscar el éxito profesional y financiero. Este espíritu emprendedor se ha incrementado en la última década en diferentes partes del mundo, y el Perú no ha sido ajeno a este fenómeno.

2. Panorama reciente en el Perú
En los últimos años, ese espíritu emprendedor por crear nuevas startups creció aceleradamente, antes el escenario era otro en nuestro país. Cuatro años atrás, difícilmente era posible encontrar programas de mentoría para emprendimientos tecnológicos, incubadoras o aceleradoras de startups. Hoy en día, en cambio, las reglas de juego para las startups peruanas han experimentado cambios.

Actualmente ya es posible encontrar algunas organizaciones de financiamiento, como Wayra Perú, Start-Up Perú y UTEC Ventures, principalmente. Ya existen más programas de formación de emprendedores tecnológicos como Startup Academy, Ruta Startup, Silicon Wasi, entre otros. Y también, las comunidades de emprendedores, como Lima Valley y Arequipa Valley, han ganado más colaboradores. Las reglas de juego están mejorando.

A mi parecer, Wayra Perú, la aceleradora de emprendimientos tecnológicos de Telefónica, fue una de las principales protagonistas de este cambio, pues anteriormente no había otra aceleradora de startups en nuestro país. En su primera convocatoria, en el año 2011, Wayra Perú atrajo 1217 proyectos tecnológicos, lo cual significó todo un record en relación a otros países. Esta gran cantidad de proyectos era un indicio importante: habían muchas ganas de emprender en nuestro país.

A la iniciativa de Wayra Perú se sumaron más programas de mentoría y otras fuentes de financiamiento para las startups peruanas. Las universidades también dijeron presente. Recientemente, entre el 7 de julio y el 11 de agosto de este año se realizó en la Universidad Católica San Pablo (Arequipa) el curso de “Entrepreneurship” dictado por el MIT Global Startup Labs. “Lo que más resalto del curso es el conocimiento obtenido en cuanto a negocios a través de la experiencia de los profesores” dice Edson Vargas, uno de los participantes de este taller. Y no es para menos, no todos los días se tiene a profesores del MIT dando charlas en el Perú sobre emprendimiento. Una valiosa ayuda que también se dará los próximos dos años, pues este curso se dictará también el 2015 y 2016.

3. Programas de Mentoría
Si bien es cierto, el financiamiento es importante en el desarrollo de una startup, en sus primeros pasos, la mentoría (mentoring) juega un papel protagónico también. Pues, por medio de mentores especialistas, asesoran a las startups en su desarrollo. Startup Academy y Silicon Wasi han sido los principales programas de mentoring en fortalecer el ecosistema de startups en el Perú.

Aunque nuestra capital ha sido sede de los principales talleres de mentoring, eventos como Ruta Startup, Startup Weekend Arequipa y comunidades de emprendedores, como Arequipa Valley y Junín Valley, han surgido con el objetivo de promover la cultura emprendedora y fomentar la creación de startups en las distintas ciudades del Perú.

4. Financiamiento
Este año dos nuevas aceleradoras, Start-Up Perú y UTEC Ventures, se han sumado a Wayra, la cual ofrece un financiamiento de hasta US$ 50 mil para emprendimientos tecnológicos. Estas nuevas iniciativas, aumentan las posibilidades de financiamiento para las startups peruanas y mejoran el ecosistema emprendedor en nuestro país.

Start-Up Perú es la iniciativa del gobierno peruano, la cual esperemos siga los ejemplos de éxito de Start-Up Chile y Start-Up Brasil. Este programa tiene dos modalidades de financiamiento. La primera, denominada “Emprendedores Innovadores”, la cual cuenta aportes de hasta de hasta US$ 20 mil. La segunda modalidad, “Emprendimientos Dinámicos y de Alto Impacto” cuenta con un financiamiento de hasta US$ 50 mil. A finales de este año conoceremos a los primeros ganadores de este programa.

Por su parte, UTEC Ventures, la aceleradora de startups de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), ofrece una inversión de hasta US$ 32 mil. Las startups seleccionadas en esta aceleradora contarán con un espacio de trabajo durante los seis meses que dura el programa. En esta su primera convocatoria, el programa de aceleración se dará entre los meses de octubre 2014 y marzo 2015.

“Para quitarse el Sombrero”, es el principal concurso que promueve las iniciativas empresariales en estudiantes de universidades e institutos del Perú. Este concurso reparte, entre los 5 mejores proyectos, una cantidad de S/. 500 mil como financiamiento para las ideas de los jóvenes peruanos.

5. Motívate
Las oportunidades siempre existen, la diferencia es estar preparados para ellas. Hoy en día nuestro país está experimentando cambios en el ecosistema emprendedor. Existen más oportunidades en comparación a años anteriores. Más instituciones de mentoría, más programas de inversiones, y sobretodo, mucho más personas intentando alcanzar el éxito con sus startups. Creo que nosotros (estudiantes de computación) tenemos una motivación extra: la mayoría de los emprendedores exitosos son de computación. Continuemos con la tendencia.

Pero también está el otro lado de la moneda, las probabilidades de fracaso de las startups son muy altas. En un ecosistema emprendedor nuevo como el peruano, estás probabilidades son más altas aún. Sin embargo, tal vez el principal fracaso sea no intentarlo.

“Cada cierto tiempo, surge algo que cambia las reglas del juego”, es la frase inicial que utiliza Jim Lecinski en su libro Ganando el Momento Cero de la Verdad (muy recomendable por cierto). Esperemos que las reglas de juego en el ecosistema emprendedor cambien, para que las startups peruanas puedan crecer. Pues con el crecimiento de ellas, nuestro país crecerá también.

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