Economía colaborativa contra la corrupción.

La ley es el peor enemigo de las sociedades civiles en los países corruptos. Sé que en todos existe la corrupción, sin embargo, en algunos es la regla y la que marca la forma de Gobierno. Y además, es la misma que le permite a los empresarios y servidores públicos protegerse; ya que son ellos quienes la hacen.
Es un juicio fuerte y aventurado, considerando que la teoría dice lo opuesto, pero la práctica y la impunidad demuestran lo contrario.
La corrupción ha convertido, a los países en los que impera, en una tierra de nadie en donde todo es posible y el que manda es el dinero. Una especie del viejo oeste moderno. Todo tiene precio, la vida, la libertad, las leyes, los negocios… Vamos, puedes hacer lo que te de la gana siempre y cuando lo puedas pagar. Y además, lo puedes hacer frente a todo mundo, de forma descarada, no importa que se haga un escándalo nacional, internacional o que tus excentricidades sean vox populi. Simplemente eres intocable.
Nombres, apellidos y ejemplos hay muchos en México. Ni siquiera vale la pena mencionarlos considerando que el presidente y su esposa tienen el más claro ejemplo de corrupción y ni siquiera están siendo investigados. No son capaces ni de hacer una declaración patrimonial en forma.
Partiendo de este principio, le he dado vueltas y he pensado de qué forma podríamos tratar de volver a nivelar las cosas. Quitarle poder al poder, un método que permita a la gente retomar las riendas de su sociedad y no dejarla en los intereses de estos ladrones. Claro, dicho camino, debería ser totalmente legal para no caer en sus métodos.
