“Adiós Carnaval” — Carnavales Barriales 2014 — Foto propia

Adiós Carnaval

Corrientes debe ser uno de los pocos lugares en que la ecuación del carnaval se anula o incluso se invierte.

No hay ridiculización del poder, sino un exhibicionismo bastante cínico del mismo.

La realidad no se suspende. Su desarrollo continúa en toda su gravedad. Nadie está realmente de fiesta, porque es una fiesta para pocxs.

No hay comedia, ni drama, ni empatía. Hay tragedia presente en la dureza de la realidad y en lo poco movilizante para el alma que es ver, de lejos, siempre de lejos, a las comparsas cuyos integrantes hacen el máximo esfuerzo posible por lograr las mejores sonrisas plásticas. Si hay miseria de almas que no se note.

No hay ninguna trasgresión permitida, ni burla alguna que haga pensar aunque sea por un instante que las cosas podrían ser distintas.

Tampoco hay poesía, a lo sumo réplicas de mala gana de las canciones de moda y un sinfín de clichés y lugares comunes. Que no falten Marama y Rombai en la avenida.

Nadie baila en las calles, ni desafía a los poderes mediante el arte, ni se oculta tras un disfraz para encontrar amores clandestinos. No hay baldazos de agua o serpentinas.

Conclusión: debo ser uruguaya.

Retirada 2008 — Agarrate Catalina

(…) 
Si he de morir,
que me muera de tanto vivir,
con la furia de la tempestad
incendiándome el alma
al partir.

Si he de partir
que me parta la vida
un amor
y transforme mis huesos en flor
en algún carnaval.