#PorUnMundialDeVoleyConTV

A menos de dos horas y contando para que comience el mundial de voley, la discusión de la no transmisión de los partidos de la selección argentina sigue latente. Las broncas siguen publicándose en las redes sociales, como una batalla silenciosa desde la comodidad de la pc. Se siguen buscando los culpables desde un tweet, desde discursos elocuentes y mensajes irónicos.

Es imposible dar una respuesta sin mascullar la misma bronca con la que se escriben esos tweets, primero porque los 140 caracteres no me son suficientes, segundo porque la respuesta no es de forma sino de fondo y tercero, porque en el mejor de los casos, tenemos el deporte que nos merecemos.

Sin denostar el gran trabajo que ha realizado esta selección, con la llegada de Velasco, sus jugadores y su federación incluida tenemos que pensar en varios puntos antes de poder omitir una opinión.

La poca cintura de las federaciones internacionales es lo primero que salta a la vista, si aun no nos dimos cuenta, el mundial de basquet y el de voley se juegan AMBOS desde el 30 de agosto hasta mediados de septiembre. Este es no es sino uno de los puntos clave. Somos consumidores de contenidos en cualquiera de sus formas, con lo cual la demanda de atención compartida entre ambos mundiales ya supone un error de la planificación (que poco tiene que ver con nosotros) y por ende un quiebre entre los consumidores, que deben decidir que ver.

En el plano nacional, la comparación no se puede evitar, la generación dorada de basquet tiene una medalla en su cuello, el voley sigue sin poder mejorar el bronce de Seul. Ser ganador en un país exitista también hace a la discusión.

Por ultimo pienso en el plano local. En nosotros los que estamos en el mundo del voley. En los presidentes, dirigentes, periodistas y jugadores, los que hacemos para y por el voley de un deporte. Los que lo construimos, los que lo jugamos, los que lo consumimos, lo defendemos, lo difundimos, lo hacemos crecer o caer.

Pienso en la hipocresía, en el doble discurso, en los que levantan la bandera de la justicia, en los que piden que se cumpla la ley y exigen pantalla para un deporte que no quieren, que cada vez que pueden destruyen, que cada vez que tiene una mancha en vez de buscar y ayudar para sacarla la hacen mas grande, pero se cuelgan los logros como propios. Ellos perdieron, nosotros ganamos.

Argentina comienza mañana su participación en el Mundial de Polonia, llegará hasta donde pueda, hasta donde le alcance, con lo que tiene, uno de los mejores técnicos del mundo. Quien dice tenemos la suerte de verlo por alguna pantalla local, tal vez tengamos que hacer malabares para verlo por alguna señal alternativa a través de la pc.

El mundial pasará, como todo y acá seguiremos siendo los mismos. Esos que estamos siempre, que pisamos las canchas, que golpeamos puertas y pedimos difusión, que masticamos broncas cuando perdemos, festejamos como nuestros, los pequeños pasos, pero no nos cansamos de tirar para delante. Esos que defendemos nuestro deporte bien, cuidándolo y queriéndolo.

Ojalá que todos los que levantaron la bandera de la injusticia pidiendo pantalla para ver a nuestra selección, se acuerden de este momento, y que pisen la cancha, que demanden y consuman al menos un décimo del voley que exigieron toda esta semana. Acuérdense de lo que lucharon en el mundial cuando no quieran pagar una entrada para ver un partido de la liga. Cuando no vayan a ver una final del metropolitano, cuando no colaboren en un torneo masivo de minivoley.

Porque el voley es nuestro, es nuestro tiempo, nuestra felicidad y nuestros amigos, pero por sobre todo, es un trabajo en equipo, que solo gana cuando sus integrantes crecen.

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