Las Deudas de LATAM con el Comercio Online

Según las proyecciones, el 2018 las ventas online en Latino américa se encontrarán rondando los US$ 90 Billones al año. Ventas que se generarían gracias a una penetración de “compradores online” del 45% (Fuente: eMarketer/Statista 2017). ¿Realidad o mera Ciencia Ficción?

El lento despertar online de Latinoamérica, comparado a Europa o Estados Unidos, hace que estas cifras se vean bastante lejanas. La brecha se cierra año a año, las tasas de crecimiento son ciertamente aceleradas, pero sobre una base aún muy pequeña debido -en gran parte- a variables que van más allá de la estabilidad de la plataforma, el software y la oferta.

¿Cuáles son estas barreras?

1. Bancarización:

Si en América Latina el gasto promedio online por usuario en un año llega a los US$ 300, en USA éste asciende a US$ 1.700. (Fuente Statista, 2016).

El finaciamiento es -sin duda- el talón de aquiles “online” de la región, entendiendo -además- que la mayoría de los comercios electrónicos permiten el uso de un solo medio de pago por transacción a sabiendas que los montos promedio de crédito de los tarjetahabientes en Latinoamérica son muy bajos.

Actualmente el 65% de las transacciones online en LATAM se realizan con tarjetas de crédito, transacciones que se caracterizan por concretarse a montos promedios bajos (30–50 USD por transacción). Distinta es la historia cuando el comercio (30% de las transacciones aprox.), entrega la opción del pago presencial o también llamado offline (imprimes un voucher y pagas en una institución financiera, una caja de supermercado, tienda por departamento, etc.). En la mayoría de los casos el cliente tiene la opción de elegir pagar con uno o más medios de pago (efectivo + tarjeta de crédito / gift card + tarjeta de crédito, etc.). Si a esto le sumamos impacto del fraude online, la importancia del financiamiento en cuotas en la medida que la transacción es más alta (en valor); nos queda preguntarnos ¿Por qué seguimos desarrollando el modelo de venta online al estilo USA o Europa haciendo caso omiso de la realidad de nuestra Región?

2. Oferta Online: en calidad y cantidad.

El inventario online en Latinoamérica es simplemente deficiente, de nula variedad y con una falta de contenido acerca de las bondades del producto (toma de decisión) que da rabia. Aquí ciertamente hay un tema cultural, pero en serio, aplaudamos a aquellos clientes que logran comprar una lavadora sin una herramienta de comparación entre modelos, sin una ficha técnica estandarizada que permita entender porqué el modelo A es más caro que el modelo B. O lloremos con aquellos que no pudieron cambiar la fecha al pasaje a Lima que compraron en promoción hace un mes…

Por la misma razón no nos ha de sorprender que el 2016, según la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), el 6% de las ventas online en Chile fueron “transfronterizas” (compras online al exterior), creciendo a “gran velocidad”.

3. Regulaciones Gubernamentales y mantención de éstas entre un gobierno y otro:

Ejemplos hay varios: Nuevos impuestos en Argentina, Ley de Retracto que ahora sí aplica a las transacciones online en Chile, la ley antispam en Perú, etc.

4. Logística, delivery:

En este ítem hay países como Chile que han crecido bastante, pero falta “capacidad” y “elasticidad” para poder enfrentar las temporadas “altas” como Navidad para el Retail, Cyber Monday y otras grandes campañas, asegurando las entregas en el tiempo y forma prometidos.

5. Conexión Online y acceso a aparatos móviles:

En Chile hay más aparatos móviles que personas, realidad diametralmente opuesta en Perú y Argentina. Las conexiones móviles son aún muy inestables a lo que se le suma que los sitios “mobile friendly transaccionales de punta a punta” son contados con los dedos. Un simple ejemplo de lo bizarro de este punto es el sistema de pagos online “Web Pay” de Transbank. ¿Has pagado alguna vez una cuenta desde tu celular ampliando la pantalla a dos dedos para rellenar los campos? Excelente experiencia, no?

Ahora bien, lo positivo de todo esto es que “está todo por suceder” y “hay un mundo por desarrollar”, pero el reloj sigue corriendo y estamos llegando tarde a esta cita. Latinoamérica debes despertar YA!!!

Les dejo este gráfico con un poco más de datos interesantes sobre nuestra posición en esta carrera.