Voces sueltas de un Cambista

Rosaura Sánchez
2 min readFeb 5, 2018

El tipo de cambio en esta ciudad
es ahogarse con las palabras que no se dicen,
a canje de un poco más de seguridad en la sombra de pláticas sin forma.

Y es que ayer la tarifa estaba algo mejor,
era saber y no hablar en voz alta
a cambio de acertar en lo que yace en mentes ajenas.

Unos se muerden las ganas de decirnos,
Y otros ganan en el juego de aguantarse,
Así fluctúa la moneda en esta ciudad.

Pero lamento decirles a todos
que cerraron las casas de cambio, sin embargo no todas…
solo en las que se intercambiaban tus deseos.
Y es que ya no nos apetece negociar esperanzas
en un lugar donde ni esperar saben.

Esta ciudad pudo haberse sabido llenar de voces vivas,
pero su moneda solo vive del silencio,
siendo intercambiada por exigencias al presente
lo que sólo en el mañana se da.

Era inevitable el decline.
Y sí, me da un poco de gusto negarles el oro sin valor
que vienen a ofrecer a ésta mi casa de cambio.

Porque seamos honestos,
en los pocos buenos días que tuvimos juntos
yo era siempre el único en deseártelos.
Sí, sí me da gusto no aceparte tu oro sin valor.

Como dije, el decline era inevitable.
Podemos darte razones por las cuales ya no es negocio
cambiar tus lastimeras divisas…

Verás — las líneas que no han salido de tu boca
ya no son intrigantes y las que dices son efímeramente atroces.
Ya los intentos que haces son tan pobres,
que haciéndole un favor a todos, debería ser yo
quien te pague una comisión cada que te callas.

Con afecto,
Tu nunca más cambista.

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Rosaura Sánchez

In eternal rehab from my own thoughts - You can find me in the garden playing with my favorite dreams.