Hoy, jueves 14. Semana 12.

Confieso que me emocioné. Corrió la adrenalina por mi cuerpo. La piel de gallina. Y de paso, me sacó una sonrisa.

Tardó 12 semanas en poder hablar conmigo. La verdad es que aún no sé qué podría decir su mensaje. Tengo entre cierto miedo y muchísima curiosidad por lo que me ha escrito.

Honestamente, no pensé que lo haría.

Y a todo esto, ¿se merecerá que lea su mensaje? En serio, no sé qué decirle. ¿Que me rompió el corazón? ¿Que me deprimí totalmente? ¿Que no dormí en semanas? ¿Que lloré mientras no dormía? ¿Que siempre le pienso? ¿Que aún le amo? ¿Que aún pido por él en misa, para que vuelva al camino correcto? ¿Que me sigue doliendo a ratos?

¿Que me enteré que me engañó? ¿Que me hizo sentir estúpida tras muchos años de relación? ¿Que tal vez todo lo que vivimos fue mentira? ¿Que sus amigas son más importantes que yo? ¿Que me di cuenta de la clase de hombre que es y que me decepcionó? ¿Que fui solamente una más del montón? ¿Que le dí toda mi confianza y la destruyó por completo?

¿Que después de todo eso, me costó mucho levantarme, de darme cuenta que las personas más fuertes de este mundo están hechas de experiencias dolorosas, de tristezas, de llantos? ¿Que mi familia fue quien nunca me dejó caer? ¿Que siempre trataron de alegrarme el mundo, de nuevo? ¿Que fue por ellos que no perdía mi verdadera “chispa”?

¿Que un día me levanté y dije ya no más? ¿Que ya no quería llorar porque quería ser feliz, así como él lo hacía sin mí? ¿Que guardé una de sus cartas en mi cartera porque me dolía tirarla, porque sin querer, aún seguía pensando en él? ¿Que me desharía de todo cuando fuera el momento?

¿Que estoy empezando a ser feliz de nuevo, no con alguien más, sino conmigo misma? ¿Que me estoy queriendo un poquito más? ¿Que estoy empezando muchos proyectos que me encantan? ¿Que me ofrecieron trabajo?

¿Qué te podría decir?

Porque si quisieras saber de mí, supongo que nunca te hubieras ido. Si me hubieras amado, las demás no hubieran sido “algo más fácil” para ti.

Te perdoné por hacerme daño y me perdoné a mi misma por dejarme lastimar. Por no darme cuenta que valgo mucho, y merezco bastante.

Te lo dije en su momento, eras mi mejor amigo, y cuando te fuiste, fue eso lo que perdí, no a un novio. Te desee lo mejor, como siempre lo quise.

No sé si quiera leer lo que me escribiste, sinceramente no quiero sufrir. No quiero escuchar mi corazón romperse de nuevo.

No quiero saber que te equivocaste, que te arrepientes, que fuiste un tonto por dejarme ir. Que fue un pequeño desliz, que no pasó nada, que era sólo por diversión, que ellas te buscaron. Porque te conozco, sabes elegir a tus presas perfectamente.

Porque todos saben cómo eres, fui yo la que no quiso verlo. Y culpo al amor y a mi inexperiencia por no quererlo ver.

Pero ya aprendí la lección. Y quiero seguir adelante. Pero ahora sin ti, y más conmigo. Quiero tener muchas aventuras por el mundo y conocer muchas personas. Quiero ser feliz con lo que me dejaste de recuerdos porque son lo más lindo que me haya pasado hasta ahora.

Espero que durante todo este tiempo, hayas aprendido algo bueno de mí, y lo recuerdes con cariño. Porque así lo haré yo.