La fiesta de los goles

Pumas sigue en ascenso y anoche, con poderío ofensivo, derrotó al Morelia; sigue cerca de los puestos de la Liguilla

Rubén Guerrero Atilano/
Ciudad de México

Las goleadas parecen ser ya una costumbre para Pumas y el estadio Olímpico se ha acostumbrado a ellas. Anoche, Universidad se aprovechó de una débil versión de Monarcas Morelia y consumó un 4–2. El resultado es similar al que consiguieron el jueves pasado, ante el Táchira, en la Copa Libertadores. El equipo de Guillermo Vázquez va en ascenso. Con 15 unidades, la Liguilla sigue siendo posible (se ubican novenos).

Anoche, Pumas sorprendió a su afición con el cambio de horario de su duelo ante Morelia y en punto de las seis de la tarde, saltó a la cancha del recinto de CU con un cuadro alternativo, repleto de jugadores de segunda línea. Solo Luis Fuentes, Darío Verón y Javier Cortés reforzaron a este combinado lleno de rotaciones. No parecía ser el mejor augurio ante un cuadro necesitado como Monarcas.

Y las sorpresas se mantuvieron en la cancha, cuando apenas al minuto 3, Jefferson Cuero inauguró el marcador del juego, en un descuido defensivo por el sector derecho; Pumas intentó responder e irse al frente de inmediato, para que el gol en contra no le afectara en lo anímico, para que no supusiera un daño mayor. Como si nada hubiera pasado.

Universidad Nacional insistió a su forma, con la idea que titulares y suplentes han mostrado a lo largo del semestre, y hasta en la Copa Libertadores, teniendo profundidad por los costados, siendo un escuadrón ligero al atacar, veloz; Morelia se mantuvo en la búsqueda de incrementar su ventaja, pero su ataque disminuyó despacio. Los dirigidos por Enrique Meza bajaron la intensidad.

Al 23’, Universidad igualó el electrónico. Josecarlos Van Rankin disparó y el balón fue desviado por Érick Aguirre, quien marcó en propia puerta. Era el 1–1 parcial y un respiro para los felinos, que seguían intentando, que trataban de responder a la confianza de su entrenador y la paciencia de su gente en la tribuna. Así se fueron al descanso.

El comienzo del complemento se vivió con mayor fuerza. Al 49’, Dante López, poniendo el ejemplo, desbordó por la parcela derecha y centró para Daniel Ludueña, que definió sencillo y amplió el marcador: 2–1; tres minutos más tarde, el paraguayo volvió a fabricar un acercamiento, pero por la izquierda y encontró a Fidel Martínez, que intentó y tuvo éxito gracias a otro autogol, esta vez de Carlos Rodríguez. 3–1.

La presión de Universidad generó que Morelia abriera más espacios, que intentara responder. Al 58’, esta situación le dio tiempo a Javier Cortés, quien desde afuera del área purépecha aprovechó una salida en falso del arquero enemigo para bombear la pelota y marcar el cuarto de la noche. El encuentro había dado un giro y solo existía un equipo gobernando el campo.

Guillermo Vázquez incluso se dio tiempo para probar a Ismael Sosa, para darle minutos a su mejor engrane ofensivo, ante un rival indispuesto y débil. Morelia trató de responder con lo poco que le quedaba, de sumarse al frente con valentía, pero sin mucha idea colectiva. Parecía estar todo definido.

En la recta final del cotejo, los de casa pusieron el suspenso a flor de piel, estrellando hasta tres ocasiones el balón en los postes, generando la algarabía y el desconsuelo para su tribuna. Al 84’, Carlos Morales descontó por la visita el 4–2.

Una nueva goleada se consumó en Ciudad Universitaria y mantiene vivas las esperanzas de Pumas de un boleto a la Liguilla. Los del Pedregal tienen ahora 15 unidades y la posibilidad de seguir sumando en este rubro. Morelia se mantiene a la baja. A ambos les esperan días de asueto por la fecha FIFA, pero los felinos pueden trabajar tranquilos.

Like what you read? Give Rubén Guerrero a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.