El valiente Kaepernick

Para nadie es un secreto que la llegada de Donald Trump al poder ha sacudido varios ámbitos en la sociedad estadounidense. Lastimosamente el racismo se hace sentir todos los días y a quién tenga el valor de plantarle cara, termina por ser visto como un bicho raro.
Ese es el caso de este quarterback que se ganó la admiración del mundo al llevar a los 49ers a su último Super Bowl, aquel que perdieron 34 a 31 contra los Cuervos de Baltimore. Tres años después decidió tomar una actitud que le ha costado no poder desarrollar más su carrera.
Hace dos temporadas atrás decidió demostrar su inconformidad por la brutalidad policiaca y la desigualdad racial en Estados Unidos, su manera de hacerlo fue incándose mientras se escuchaba el himno nacional en los juegos. A pesar de que esa misma acción fue repetida por varios jugadores, él ya se había ganado enemigos que no se lo perdonarían.
Como consecuencia, a pesar de ser agente libre desde el año pasado ningún equipo lo contrata. Algo que parece inexplicable porque ha demostrado que tiene el nivel para romperla donde sea.
Hoy en día tiene una disputa legal contra la NFL para demostrar que lo que sucede es que hay un acuerdo entre todos los equipos para no contratarlo por las protestas que hizo. No suena descabellado pensarlo porque la Liga de fútbol americano de aquel país siempre quiere quedar bien con sus gobernantes.
En el camino apareció Nike para darle su apoyo a este muchacho, lo hizo la imagen principal de su campaña conmemorativa del aniversario 30 de “Just do it”. Una acción valiente porque ha desatado la ira de los que simpatizan con Trump al quemar todo lo que tenga que ver con la marca de la palomita, pero también se lleva los aplausos de todos los que estamos hartos del racismo que lastima tanto al mundo.

La marca deportiva se arriesgó al elegirlo como su nueva imagen, al parecer van de la mano y demostrarán su descontento sin ningún temor. La frase “Cree en algo aunque signifique sacrificarlo todo” es directa. Sabe que tal vez su carrera como jugador de futbol americano profesional está con pinzas, pero aún así es firme en lo que defiende.
Ojalá logre demostrar lo sucio que la NFL se ha portado con él al voltearle la cara para quedar bien con el nefasto de Donald Trump. Sería una victoria para la hermandad en el deporte y en la humanidad, un gran cachetadon para el detestable racismo.