Ni una menos

Había una vez una oficina de estadística X en un país X que estaba realizando una encuesta para establecer una nueva línea de pobreza nacional. Su “sistema” consistía en una sola máquina en la que había que editar todos los datos, los archivos se tenían que guardar en memorias USB y pasarlos a esa computadora. Las copias de seguridad se hacían también en USB.

Dos meses después de empezar el proyecto se quedaron sin luz (no podían pagar la factura). Por un tiempo un vecino les prestó energía pasándoles un cable, pero claro, luego de dos meses nadie le pagaba al vecino la energía y hasta ahí llegaron.

La edición de lo datos se terminó finalmente en la computadora de uno de los consultores. Tres empleados nacionales tuvieron que quedarse mirando como un consultor terminaba la línea de pobreza de su país en la cama de un hotel. Esta es una historia real.

UNICEF estimó que en 2013 alrededor del 35% de los nacimientos vivos de todo el mundo quedaba sin registrarse, la cifra escala al 62% en los países menos desarrollados

La (r)evolución de los Datos

Hace unas semanas la bellísima Cartagena de Indias, con sus maravillosas playas y calor abrasador reunió en el marco del Festival de Datos, 457 especialistas de todo el planeta para explorar en profundidad cómo los datos pueden mejorar la vida de la gente.

La conversación llega en un momento clave, Naciones Unidas trabaja en la definición de las metas de los próximos 15 años dentro de su agenda de Desafíos del Milenio. Para construir las políticas que nos ayuden a alcanzar las metas va a ser necesario tener mejores datos.

Varias de las organizaciones líderes en temas de datos y desarrollo en el mundo formaron parte del Festival: Data Pop Alliance, Africa Gathering, Paris 21, Open Data Institute, UNFPA, UNDP, Cepei, junto a Gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, academia, sector privado, todos participaron en una gran variedad de discusiones, charlas y talleres para acelerar el intercambio de ideas, conocimientos y experiencias.

Para los 1250 millones de personas que viven en los llamados países ricos la “revolución de datos” ya empezó. En estos países las personas no se enfrentan al problema de generar más datos sino a su sobreabundancia. Para el 82% de las personas restantes el problema es que ni siquiera aparecen en los números.

Los objetivos del encuentro eran claros:

Hacer los cambios necesarios para avanzar hacia una “revolución de los datos” al unir a la gente y las organizaciones cuyas innovaciones, recursos y experiencia puedan influenciar el cambio.

Desarrollar soluciones concretas y herramientas prácticas para generar progresos sostenibles y a largo plazo a través del uso de datos.

Construir las ideas, innovaciones y alianzas necesarias para monitorear las metas de desarrollo sostenible.

Los gobiernos que no saben cuántos chicos nacen cada año ni dónde viven, no pueden planificar ni ofrecer servicios básicos en forma efectiva. Los datos son la prueba necesaria para detectar problemas y desigualdades. Cuando expresamos las economías, las sociedades y las vidas de las personas mediante números, desencadenamos todo el poder del análisis estadístico. Con él podemos visualizar tendencias, comparar y contrastar lo que ocurre en diferentes lugares.

UNICEF estimó que en 2013 alrededor del 35% de los nacimientos vivos de todo el mundo quedaba sin registrarse, la cifra escala al 62% en los países menos desarrollados

En el marco del Festival, Paris21 (Alianza de Estadísticas para el Desarrollo en el Siglo XXI) presentó su guía o propuesta para alcanzar la llamada “revolución de los datos”, (quizás evolución sea un mejor término), en la que se proponen los cambios necesarios para “surfear” el desafío de la falta de datos y ponen en las oficinas nacionales de estadística la mira. Son los lugares naturales para llevar adelante el trabajo, pero claro, muchas requieren modernizarse.

La guía plantea 4 grandes pilares sobre los que hay que trabajar:

  1. Desarrollo de Capacidades

Actualizar los planes nacionales de Estadística para adaptarlos a la agenda post 2015, a las estrategias de desarrollo y encontrar oportunidades de innovación y colaboración. Crear un indicador de capacidad estadística en el marco de los Objetivos de Desarrollo sostenible y usar la metabase de Paris21 (metabase.paris21.org) para la monitorización anual. Organizar encuentros regulares entre usuarios y productores en los ámbitos nacionales y regionales.

2. Principios y Normas

Convenios para datos pilotos. Unos pocos países deberían firmar un convenio de datos con un grupo seleccionado de donantes. Establecer plataformas y normas técnicas comunes para acelerar la divulgación de datos. Proporcionar a los países apoyo técnico para empezar a usar mejor los datos derivados de procesos administrativos.

3. Tecnología, innovación y Análisis

Actualizar y ampliar regularmente el inventario de innovaciones PARIS21 (innovation.paris21.org)

Probar la colaboración entre el sector público y privado como los concursos Orange Data for Development o el Big Data Climate Challenge de las Naciones Unidas. Crear proyectos piloto para probar innovaciones sobre el terreno. Mejorar el acceso de los usuarios. Actualizar los sitios web de estadísticas nacionales y crear portales de datos para mejorar el acceso de los usuarios.

4. Gobernanza y Liderazgo

Crear informes de referencia sobre datos para el desarrollo. Crear un informe anual de Datos para un desarrollo sostenible con el objetivo de examinar la capacidad que tienen los países para medir los Objetivos de Desarrollo Sostenible e informar sobre la financiación de la estadística. Establecer mecanismos para monitorizar el uso de normas y buenas prácticas nacionales mediante el sistema nacional de estadística. Los países deberían reforzar la función de coordinación de las agencias nacionales de estadística. Y deberían crear colaboraciones nacionales de todo tipo para estadísticas.

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