
La Prostitución Editorial
Escribir un libro y regalar tu cuerpo por unas monedas es ahora lo mismo.
Durante los últimos casi cinco años que han pasado desde que escribí mi primera novela, y todo lo que ha envuelto el intento continuo por llevar a cabo su publicación, mi cabeza se da de frente con una interrogante que no hace más que abrumar mis pensamientos: ¿A quién tengo que mamársela para que publiquen mi novela? Y no me lo pregunto en broma, realmente estoy dispuesto a dar una buena felación si el resultado es poder ver en las vitrinas de algunas librerías la cubierta de la novela, con un título y una tipografía que seguramente no voy a escoger, pero con mi nombre en algún lugar de ella.
Cualquier catedrático o lector medianamente decente que se respete va a encontrar mis palabras bastantes altisonantes pero ya en este punto del partido es difícil no expresar una expresión así. Tal vez muchos pensaran: “Bueno tal vez es que lo que escribes es una mierda” y yo también estoy totalmente de acuerdo pero cuando recibes decenas de mensajes diciéndote que les encantó lo que leyeron pero lastimosamente no pueden hacer nada por mi empiezas a pensar “¿Y entonces quien puede?”, porque sí la directora de una de las mayores editoriales del mundo me dice que no puede hacer nada me imagino que tal vez sea el conserje el que tome las decisiones importantes de la compañía.
Después te das cuenta que existe cada pedazo de mierda, señores y es que cuando lo digo es porque con más de quince años de análisis literario te vuelves experto en clasificación mierdistica literaria, y hasta me pregunto como fue que un árbol murió para dar su vida por ese “libro”. Allí es donde pienso que, chupadas más, chupadas menos, esa impresión esta llena de sangre, sudor y lagrimas, literalmente hablando.
Con todos esto no hago mas que preguntarme para que carajos existe una editorial si cuando los buscas te dicen que no reciben manuscritos, si lo reciben no te dan respuesta, y si lo reciben y les gusta pero no se la chupaste al conserje para que le diera permiso al director de publicar tu libro es como si no hubieras hecho nada.
Claro que existe el mundo de las autopublicaciones, que editorialmente hablando es dejar de trabajar en el burdel para rogarle a cualquier camionero que te la meta por dos euros. No estoy en contra de este sistema de publicación, aparte de apoyarlo e incentivarlo estoy aprendiendo mucho de él. El problema es que ningún gran autor del momento, ninguna Madame, esta dentro de estas plataformas y todo aquel nuevo y virginal escritor que quiere ver el sueño de convertirse en la reina del show se da cuenta de que no va a ser tan fácil sin importar lo bien que escriba, o por muy buenas que sean sus mamadas, porque al final de cuentas va a tener que lanzarse a la misma piscina donde están otros cientos de miles de escritores nadando.
Para los que creen que es tan simple la autopublicación les cuento que el trabajo no termina cuando terminas de escribir. Lo primero que debes hacer es intentar tener una voz digital, que con tanta gente que hoy en día puede tener un teléfono y decir la primera estupidez que se le atraviese tienes casi que gritar para hacerte escuchar. Y una voz digital no es simplemente tener una cuenta de Twitter donde tus miles de millones de lectores inexistentes puedan buscarte y estar al tanto de tu vida al mejor Regular Style, es que tienes que tuitear todos los santos días, seguir a los grandes, promocionar tu libro de cuánta manera se te ocurra, buscar alguien que quiera hablar de él, medio conversar de él y valerte de eso para sin parecer obstinante dar a conocer tu producto en cuánta red social exista. Es decir, prostituirte pero sin regalarte.
A esto también sumarle que tienes que tener un blog porque un libro sin un site, sin un lugar donde tus seguidor puedan leer sobre lo que piensas pero no sobre lo que escribes, lo cual es ridícula pero contradictoriamente necesario, estaría sentenciado a morir sin haber nacido. Además no puedes dejar de lado aprender sobre Marketing Digital ya que te mueves en ese mundo, hacerte un cursito básico de SEO para escritores y por lo menos hacer alguna cosa gratis para atraer algunos lectores. Que al final de cuentas algunas veces es tanto lo que tengo que hacer que se me acatarran los huevos y se me olvida que al final lo único que quiero es escribir.
¿Si las editoriales ya no editan para que están allí? ¿Sólo para discutir si el libro electrónico va a vivir o no cuando son ellos los que nos están obligando a utilizarlo como único, y muchas veces último recurso? Alguien que me lo explique por favor.
Al final de cuentas solo te puedo aconsejar que si quieres de verdad meterte a escritor te depiles muy bien, al fin de cuentas nunca sabes cuando te pueda hacer falta.
