Mío.

Me conmueve tanto,

que me escribas a eso,

de entre 2 y 3 de la mañana.

Que te vuelvas agridulce,

que me antojes de desvelo.

Desapareces mientras sueño,

y si despierto, te vuelves completo.

Cuando te encuentro,

cruzando caminos,

las manos tibias,

tanto mío.