Yo, el muy otro
Hola. soy Ricardo…
Soy el que nació de la Calzada para acá, por lo tanto: Fresa
Soy el que nació y creció en un barrio bravo, por lo tanto: Cholo
Soy el que aprendió a leer de corridito a los 6, por lo tanto: Nerdaazooo
Soy el que se quedó sin mamá de chiquito, por la tanto: Haaa-haaa
Soy el que hacía bullying -cuando eso era sinónimo de carrilla- a sus compañeros, por lo tanto: Hijo de Puta
Soy el que tiene un color de piel moreno, por lo tanto: Prieto
Soy el que no es tan tan moreno, por lo tanto: Güero -de Rancho-
Soy el que abandonó temprano la Iglesia Católica, por lo tanto: Hereje
Soy el que le dice Dior a Dios, por lo tanto: Blasfemo
Soy el que viaja en Mercedes, por lo tanto: Niño Bien, weee
Soy el que viaja en Mercedes para 50 personas, por lo tanto: Pobre
Soy el que anda en bici, por lo tanto: un Estorbo para los autos
Soy el que anda en bicicleta y promueve su uso, por lo tanto: Bicinazi
Soy el que vive por Chapultepec, por lo tanto: Hipster
Soy el que no usa barba y se viste como morro, por lo tanto: Poser
Soy el que se viste de Pull And Bear, por lo tanto: Chavorruco
Soy el que usa Zara sin importarme que sea de la temporada pasada, por lo tanto: Pocarropa Malplanchada
Soy el que a veces usa ropa de diseñadores locales, ergo: Moderna
Soy el que va al gimnasio (a veces), por lo tanto: Vanidoso y Superficial
Soy el que quiere hacer Crossfit, por tanto: Debilucho que da risa
Soy gay, por lo tanto me quiero coger a todos los heteros del mundo y convertirlos en putos
Soy al que le gustan los veinteañeros, por lo tanto un pinche Pervertidor de menores
Soy el que lee más de 2 libros al mes, por lo tanto: Bicho Raro con complejo de superioridad intelectual
Soy el que está a favor de la mota legal, por lo tanto: Marigüanote
Soy el que usó drogas duras y no mota, por lo tanto: Hardcore
Soy el que ya no consume drogas y alcohol, por lo tanto: Abuurriiidooo
Soy el que se la vivía en los afters, por lo tanto: Atascado
Soy el que no va a antros gay por tanto: Outsider del Guetto Outsider
Soy el que no se asusta de los cuartos oscuros, por lo tanto: Putaaa (así, en femenino)
Soy el que vive con VIH, por lo tanto: un Riesgo grande grande (no compartan vasos conmigo)
Soy seropositivo indetectable, por lo tanto: Sidoso (no le creas, no te juntes con él)
Soy el que cree en el matrimonio gay y lo promueve por tanto: Hijo del Averno
Soy el que cree en el matrimonio gay y lo promueve, por tanto: Jota Urgida
Soy el soltero feliz que vive solo, por lo tanto: Putisisisimo
Soy el que cree en los DH, por lo tanto: Defensor de Delincuentes
Soy el que trabaja en medios, por lo tanto: Mamoncete Pseudofamoso
Soy el que trabaja en medios alternativos, por lo tanto: Un Vato de Hueva
Soy el que -por respeto a las víctimas- prefiere poner gatitos en lugar de vídeos violentos, por tanto: Censurador (imperdonable que un periodista calle la verdad, no mames)
Soy el que no tiene apellido compuesto; así que no puedo entrar a Valle Real, ni a Andares, ni al Country…
Como verán, soy muy otro. Una colección de etiquetas que, sin embargo, nos hacen muy iguales, porque… compartimos más etiquetas que las que nos hacen diferentes.
¿O no?
Ricardo Salazar
*Este es es el texto que leí en Casa Territorio en La Piel que Habito, conversatorio sobre ¿Cómo discriminamos en Guadalajara? al que me invitaron a participar
