El Estado de Bienestar no es el camino a adoptar.

Los Estados de Bienestar generosos y protectores normalmente se han presentado como la alternativa política para otorgar seguridad social a las personas más desfavorecidas. Los partidos socialdemócratas en Europa Occidental lo adoptaron como su ideario de política económica “redistributiva” hace más de un siglo y todavía resulta ser una visión atractiva para muchos sectores. Pero presenta varios problemas y entre los seis más sustantivos se encuentran:

1- No logran acabar con la segregación social de un modo espontaneo y fácil, por lo que deben recurrir a complejas medidas coactivas en diferentes ámbitos como la salud o la educación a través de leyes que emparejen la cancha. Esto se hace normalmente a costa de un estancamiento de la calidad del servicio otorgado, pues ¿Qué clase de alternativa hay para el apoderado o el paciente si el colegio o el hospital al que acudo (respectivamente) no me satisfacen?.

2- Es ineficiente desde un punto redistributivo ya que el Estado es como una “caja negra” en donde gran parte de los recursos recaudados no van dirigidos a ayudar a las personas que más lo necesitan sino que a mantener a los miles de funcionarios civiles que constituyen el personal del propio gobierno.

3- Los impuestos son arbitrarios: ¿Por qué se fija una cantidad porcentual y no el doble, el triple o la mitad? Los impuestos no están basados en un criterio de política publica objetivo y comprensible por el ciudadano de a pie, sino en las conveniencias y vaivenes políticos circunstanciales o en el complejo “cálculo que realiza el técnico”.

4- No generan ningún tipo de incentivo para que las personas deseen redistribuir y cooperar voluntariamente con otras. Por el contrario, el deseo es a evadir los impuestos que el Estado esta cobrando a la menor oportunidad que se presente mediante trucos de los contadores o simplemente no emitiendo boletas por el bien o servicio ofrecido.

5- No permite que en las transacciones cotidianas de mercado se fortalezcan sentimientos humanos moralmente valiosos como la gratitud, la empatía, la compasión y la reciprocidad por el trabajo de otros. Estas características sólo florecen en relaciones directas entre personas diferentes.

6- Permite que grupos de interés poderosos y organizados corrompan o presionen indebidamente a los encargados (representantes políticos) de diseñar, decidir e implementar las políticas que son perjudiciales para sus intereses pero que fueron respaldadas por la mayoría de los ciudadanos en elecciones democráticas.

Es por lo tanto necesario aceptar los límites que tiene esta forma de organizar el Estado y la sociedad, y evaluar una nueva alternativa que supere estos problemas y permita orientar la economía con un enfoque dirigido hacia comunidades más pequeñas, equitativas y donde prime la cooperación entre ciudadanos de estratos sociales diversos. En un próximo escrito enunciaré mi critica al modelo hegemónico actual para posteriormente describir los principios del modelo liberal redistributivo.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.