Su Nirvana

Había caminado mucho por ese largo y oscuro túnel. Después de tanto esfuerzo, lo había encontrado. Su Nirvana estaba a un paso, lo tocaba, notaba como le envolvía con su cálida y dorada luz.
Un paso más y sería para él, y de él. Ambos, pero solo uno; pues el Nirvana lo invadía todo y creaba algo nuevo.
Allí estaban todos sus recuerdos y sus miedos convertidos en superación, ya no les tendría que temer. Todos ellos, menos uno. Solo uno. Pero el más importante, el miedo a merecérselo. Un freno que había clavado su pie a ese oscuro túnel y que le impedía dar el paso. El último paso.
El miedo hablaba poco, pero de manera convincente, le decía que todo era muy bonito para ser real. Cómo iba a merecerse alguién como él algo tan maravilloso como el Nirvana. Su Nirvana.
Desde luego, aquello era prodigioso. Digno de la mejor persona. Cómo iba a ser para él… El miedo casi había vencido, ese túnel había sido toda su vida. Era lo único que conocía, pero él quería el Nirvana y el Nirvana le quería él. Estaba allí, a un paso. Lo tocaba, notaba como le envolvía con su cálida y dorada luz. Era tan fácil quedarse allí y soñar con lo que quería, tan fácil que no era consciente que con un paso; el último paso, lo tendría.

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