La elección de lo impredecible

Permanecer despierto, no ceder ante el peso del cansancio, no evaporar los minutos en la inconsciencia del sueño.
Mido las distancias entre el hoy y el mañana, no son tantos los instantes que nos separan, faltan un par de imaginaciones aleatorias creadas por mi mente para amanecer un nuevo día.
¿Y que será de mañana? ¿Me despertaré y me pararé directamente de la cama o atrasaré la alarma repetidas veces hasta que me de por vencido? Supongo que es algo que solo puedo descubrir mañana.
Me emociona lo impredecible que es el tiempo, la magnitud de la elección que tenemos en todo momento, la balanza de las acciones y el desencadenamiento de los sucesos cuando elegimos un rumbo. Lo impredecible es esencialmente emocionante, la aventura de caminar en la oscuridad con una linterna siempre guarda lo desconocido como recompensa.
Y está es nuestra linterna, está es nuestra luz. La motivación que tengamos de adentrarnos al laberinto, el deseo por desenredar las experiencias, por descubrir el secreto del momento, la verdad de los instantes. Dime cuantas ganas tienes y te diré quién serás hoy.
Es todo por hoy, la misión está cumplido, el hábito está asegurado, hemos vencido al sueño en la batalla, nos hemos expresado libremente un día más, hemos elegido vivir, y ahora es hora de dormir.
Buenas noches :)
Este escrito es parte de una serie de reflexiones en el que asumí el reto personal de escribir todos los días lo primero que me venga a la cabeza y publicarlo, sin editarlo ni buscar los errores lógicos. Junto con un grupo de amigos pactamos que haríamos un reto al mes para tener un año más productivo (#MiMejorVersion), y Enero es el mes de la expresión.
