Conoce a tu usuario mejor que su madre

Internet es como una tarde de domingo en La Latina, lleno de conversaciones de todo tipo, pero sin terraza y sin vermut.

En la red, el propio uso de las webs, ya es una conversación en sí misma entre los usuarios que navegan e interactúan y los creadores de éstas. Es por eso que la creación de lo que denominamos personas es vital para nuestros proyectos.

Las personas son arquetipos de usuarios creados a partir de la investigación y la observación, que nos permiten ponernos en su piel y entender sus problemas y deseos para así comprenderlos mejor y crear productos que se adapten a sus necesidades. Solo ellos nos darán la información necesaria para poder mejorar.

Para que estas personas se correspondan con arquetipos reales de usuarios hay que conocerlos a través de la investigación. Podemos hacerlo a través de entrevistas o cuestionarios web, a los stakeholders que conocen el comportamiento de sus clientes, o bien a los clientes finales.

El objetivo es recoger datos objetivos (edad, trabajo, localización geográfica…) y datos subjetivos (aficiones, gustos, intereses…). Aunque estos últimos debemos cogerlos con pinzas, ya que a veces, hay una gran diferencia entre lo que el cliente dice y hace sobre determinadas situaciones. Estos datos debemos alinearlos con los objetivos del cliente (qué quieren de nuestro producto) y su contexto (dónde, cómo y cuando).

Toda esta información debemos ponerla en común para encontrar características comunes y diferencias, y así, poder establecer grupos de usuarios a partir de los cuales crearemos a nuestras personas con rasgos individuales que inventaremos, pero basados en las características identificativas de la fase de investigación.

Así que, no hagas oídos sordos. Aunque a veces no nos demos cuenta, los usuarios nos hablan todo el rato.

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