MALDITA NEFELIBATA.
Te escuche decir mi amor mientras tu pelo llovía sobre mi rostro y no fue la forma más convencional de enamorarme.
Maldita nefelibata que transitas por calles oscuras.
Vas sin rumbo como si buscaras el botón de reinicio, y yo, solo te miro y pienso en todo aquello que quiero…