Hagamos la guerra porque el amor ya está hecho

Siempre he pensado en hacer el amor y no la guerra. Y es algo que nos ha inculcado nuestra familia y la sociedad. Diga buenos días, muchas gracias y con permiso, cepíllese los dientes y acuéstese temprano, son frases que mi madre me decía cuando era apenas un niño.

Pero llega un día donde el amor se vuelve una tarea más que un propósito. Ya sea que lo hagamos por placer, por curiosidad o para los románticos, hacerlo por amor. Y no importa la razón o el motivo, siempre seremos animales sexuales, deseosos de hacerlo. Es algo que queremos y es algo que esperamos seguir haciendo, sino el viagra no existiría.

El amor es más que algo por hacer, lo leemos, lo vemos y en ocasiones huimos de él.

La guerra y la paz, el amor y el odio, la riqueza y la probreza. Siempre están presentes, una como solución a la otra, como hermana, como compañera, o como significado de su existir.

Pero, ¿Porqué hacer el amor y no la guerra? Sin la una no existiría la otra, yin y el yang, blanco o negro. Hay que equilibrar la balanza, no solo hagamos el amor, también la guerra, pero no me refiero a una guerra con armas, ni muertes. Hablo de una guerra de letras, pensamientos y caricias. Tenemos la oportunidad de crear y hacer cualquier cosa, no debemos desaprovecharla y hacerla valer.

Cheers…

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