Golpe a Anaya, para salvar al PRI y no a Meade

FOTO: Cuartoscuro.

Lo obvio es un hecho: A Ricardo Anaya lo vuelve a atacar el gobierno federal.

Nada nuevo bajo el sol. El reciente video que apareció donde se ve al hermano de Manuel Barreiro, Juan, explicando un esquema de financiamiento ilícito que favorece a Ricardo Anaya tiene varios objetivos, pero uno es el principal.

A casi 20 días de la elección presidencial, con las constantes dudas respecto a las encuestas que colocan en un lejanísimo primer lugar a Andrés Manuel López Obrador, sumado a la pelea por el segundo lugar, las prioridades comenzaron a cambiar en la oficina del presidente Enrique Peña Nieto y de su secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida.

Hoy, el escenario es poco menos que desastroso para el PRI, que está abrazado a su estructura territorial y la innegable efectividad de su maquinaria electoral durante las jornadas de votación. Si los pronósticos se cumplen, el PRI podría convertirse en una tercera fuerza electoral a solamente seis años de haber recuperado por todo lo alto su preponderancia en los poderes de la nación y, además, en los gobiernos estatales.

Con ese panorama por delante, los pasillos siguen escuchando y han vuelto a contarme lo que oyen.

El video contra Anaya cuenta con un formato similar (por no decir que idéntico) al caso Eva Cadena, en donde la excandidata morenista fue captada obteniendo fuertes cantidades de dinero en efectivo que supuestamente eran para AMLO. Es decir: una interlocutora que sólo escuchamos y cuya identidad nunca conocemos, junto a un enfoque totalmente directo del personaje en cuestión, mismo que responde preguntas que pretenden obtener información comprometedora.

Además, ambos casos contaron con gran difusión en los medios preponderantes y, evidentemente, en horario estelar. Televisa y TV Azteca dedicaron, al menos, ocho minutos la noche en que se dio a conocer la grabación; para el día siguiente todos los medios de comunicación en todas sus plataformas habían replicado el tema. La campaña estaba en marcha.

Fuentes de la Secretaría de Gobernación me cuentan que la estrategia de Eva Cadena fue el primer intento federal en contra de la entonces creciente imagen de López Obrador. Sin embargo, al notar que esto solamente lo fortalecía, se optó por desechar esa opción. Hoy, en tiempos de Navarrete Prida, creen que la estrategia funcionará, no para tumbar a Anaya o para beneficiar a José Antonio Meade, sino para evitar la debacle del PRI el próximo 1 de julio.

La segunda posición que Anaya y Meade se disputan es fundamental en sus aspiraciones de la votación nacional, pues esta es la que les dará posiciones en las Cámaras federales y locales, así como en las gubernaturas.

Desde el cuarto de guerra del candidato presidencial me comentan que están seguros de una cosa: el ataque es producto del supuesto pacto entre Peña Nieto y AMLO.

Según sus “propios números” (no se me han revelado cifras, ni fuente de esos resultados), Anaya se ha acercado durante las últimas semanas a Morena en varias entidades, lo cual habría metido nerviosismo entre los que, me dicen, son los principales interesados en impedir que esto siga ocurriendo en un momento tan fundamental para la campaña.

Incluso se me ha revelado que Anaya mismo había visto venir este embate en su contra, por lo que tenía ya preparada una respuesta como la que dio tras la difusión del video. En términos cuantitativos, la previsión fue efectiva.

Apenas un día después de que se publicara el video con la confesión de Barreiro, este contaba con un poco más de 500 mil vistas en YouTube. La respuesta de Anaya ya apuntaba hacia los 4 millones y medio. Hoy ya suma más de 12 millones. Gestión de crisis pura y dura. Punto para el panista.

¿Quién orquestó la preparación del video de Barreiro con la empresaria argentina que está interesada en “poner dinero” en su “esquema”? En Gobernación me dicen que “no saben”. En el cuarto de Anaya, están convencidos de que la PGR. En la PGR, los pasillos ni siquiera me respondieron los mensajes.

A diferencia del primer golpe asestado, Anaya no piensa perder tiempo valioso que aquella ocasión frenó lo que parecía era un ascenso a su favor frente a López Obrador. Quien está echando chispas, me dicen, es su asesor, Diego Fernández de Cevallos.

El Jefe está convencido: el misil viene directamente de la oficina del presidente vía Bucareli. Los cercanos al candidato del Frente por eso lo recibieron con vítores en el AICM; buscan construir rápidamente la idea de que Anaya es un mártir y un perseguido. Esto, hoy, es una simulación que esperan “cuajar” a la brevedad.

Así, en suma, este “estira y afloja” no es otra cosa que la pelea por quién sería la nueva oposición en México, en dado caso de que Andrés Manuel termine triunfando el próximo 1 de julio.

En el cuarto de Meade no están muy contentos con la situación, pues creen que esto, al final de cuentas, termina beneficiando a López Obrador quien, a lo lejos, se limita a observar y soltar uno que otro comentario que no lo mete de lleno en esta conversación.

¿Cuál será el impacto del golpe? Se sabrá hasta después del tercer debate. O sea: hasta el cierre de la campaña presidencial, apenas tres días antes de la elección. Es decir: no sabemos, ni saben todavía en cada búnker.

Faltan aún poco más de tres semanas. Los dados se están cargando… o no.