EL VALOR DEL TEATRO UNDER
En la Ciudad de Buenos Aires se presupuestaron más de 65 millones de pesos para subsidios al teatro independiente durante este año. ¿Realmente alcanza?

Las políticas públicas de apoyo al teatro independiente existen en la Ciudad de Buenos Aires, sin embargo, esa ayuda no alcanza para abarcar a todos lo que necesitan apoyo estatal para llevar adelante sus proyectos artísticos. La importancia del teatro en la sociedad, el manejo de los subsidios y las voces de los protagonistas de esta industria laboral que sobrevive a la sombra de las luces de los grandes espectáculos.
Más de 50 personas conformaban una larga fila frente a la puerta del teatro Columbia en la avenida Corrientes al 1500. La misma pasaba por delante de la puerta del hotel contiguo y superaba incluso el kiosco siguiente, donde varios aprovechaban para comprar algo de tomar o comer durante la función. Eran las 18:30 del sábado, y la maquinaria teatral del under comenzaba a funcionar.
La oferta cultural de Buenos Aires es una de las mayores a nivel mundial, la producción artística, en particular de obras de teatro, está a la altura e incluso supera a ciudades como Nueva York, París o Londres. Esto convierte al teatro porteño, en todas sus clases, en un patrimonio no solo de la ciudad, sino del país, que es reconocido en los cinco continentes.
Sin embargo, más allá de las grandes marquesinas de calle Corrientes, o los espectáculos que puedan verse en recintos de primer nivel como el Cervantes o el Colón, es el teatro independiente el que aporta una gran cantidad de público a las mediciones anuales de espectadores. Según un informe del Observatorio de Industrias Creativas, medio millón de personas mueve el teatro “under” de los 4,5 millones que concurren al teatro sea oficial, comercial o independiente, año tras año. Además, sólo en CABA, el circuito off cuenta con más de 300 espacios teatrales.
Sin embargo, pese a que existen subsidios y políticas de apoyo, fomentar con mayor énfasis el teatro no es prioridad para el Gobierno de la Ciudad. Para este año, por ejemplo, el Complejo Teatral de Buenos Aires, que reúne a los cinco teatros públicos de la ciudad (Teatro San Martín, de la Ribera, Presidente Alvear, Regio y Sarmiento) destinó 15 millones de pesos para la producción teatral, que el mismo Telerman (actual responsable del CTBA) define como insuficiente.
En la puerta del teatro Columbia, al lado de donde empezaba la fila de asistentes, nos emplazamos para esperar a Mercedes Bove, quien es directora, escritora y actriz de teatro independiente. Esbelta, pelo cobrizo y casi envuelta en un tapado marrón claro, se acercó mostrando una amplia sonrisa al mismo tiempo que nos reconoció. El saludo inicial bastó para hacernos sentir su calidez y simpatía, mientras nos dirigíamos al café de enfrente para la entrevista.
“Mechi” Bove, como se hace llamar en el ambiente artístico, se encuentra a punto de estrenar la segunda temporada de “¡De pelos!”, su segunda obra teatral independiente, por lo que conoce a la perfección la necesidad ineludible de apoyo económico. “Es fundamental porque afortunadamente hay mucha movida artística en el país, mucho talento y una gran necesidad de poner las obras en escena, pero obviamente todo se mueve por dinero y lo necesitas para solventar una obra. No existe la posibilidad de hacer una obra sin dinero, por mínimo que sea”, sentenció.
Sin dejar de resaltar la gran utilidad de los subsidios, Bove no dudó en hacer hincapié en que lo burocrático del trámite es tan engorroso que casi siempre terminan entregando la plata después de hacer la obra. Y agregó, “lo que sucede es que terminás consiguiendo la plata por otro lado, muchas veces juntándola los mismos actores, y después se cobra el subsidio mucho más adelante y se recupera. El problema es cuando no tenés la posibilidad de conseguir el dinero y necesitas primero el subsidio para solventar la obra”.
Ya sin tanta sonrisa, Mechi dio un sorbo a su taza de café, y haciendo gala de su voz propia de una locutora y su muy expresiva corporalidad, nos ofreció su última reflexión, que bien podría haber salido de un monólogo de una obra dramática. “Estaría buenísimo que haya más plata para que pueda haber muchos más subsidios, pero en razón de prioridades el arte siempre queda muy abajo”, se lamentó.
Por su parte, Laurentino Blanco es actor y realizador integral de teatro, y si bien destaca que siempre se manejó de manera independiente y sin ayuda estatal, reconoce la importancia de esta, toda vez que sea bien administrada. “Siempre son útiles los susidios pero lo importante es cómo se utilizan y que no se generen negocios detrás de eso, en base a amiguismos y preferencias políticas, como sucede a menudo”, reprochó.
Subsidios en CABA
Los subsidios en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, surgieron con la creación de Proteatro, a través de la sanción de la Ley 156, en 1999. A partir de ese momento, esta entidad que depende del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, es la encargada de recibir las peticiones de compañías teatrales y de las salas, y de entregar los diferentes subsidios a las mismas. Para este año se presupuestaron $65.307.129 en concepto de subsidios de todo tipo, el mismo presupuesto para 2016 aclara que se presentaron cerca de 620 peticiones para acceder al beneficio durante el año 2015.