• Te vuelvo a escribir

Nos encontramos sin necesidad de tenernos pero con un deseo intensísimo de pertenecerle a la luna una vez más mientras se vuelve nuestra cómplice.

En mi sano juicio me volví loca por tí, te pensé repetitivamente a cada minuto de mis largos viajes sabiendo que pensarte tan seguido no me llevaría a nada bueno.

Tiendo a imaginarnos en un espectro rodeado de estrellas , de luces y de mil más fenómenos brillantes, entretejiendo nuestros cabellos y haciendo de tu ser y el mío , uno solo.

En mi sano juicio me volví loca por tí, pero aún titubeo con respecto a la salud de ese “sano juicio” que le encanta pensarte y se rehusa a olvidarnos.

Te encontré de espaldas sin necesidad de hacerlo y aquí es cuando afirmo que la culpa es toda tuya por haber volteado cuando susurraba con intenciones de que me escucharas y lo hiciste, escuchaste mis susurros tan frágiles pero tan recios a la vez y fue así cuando tus ojos y los míos se vieron otra vez.