Fin de año en Bruselas (Brujas y Gante) 2016–2017

Hemos dado el paso al 2017 desde Bélgica. Te cuento lo que más me ha gustado de las ciudades que visitamos.

La ruta fue sencilla. Aterrizamos un 30 por la noche y no nos quedó mucho que hacer, salvo dormir. El 31 hicimos un free tour para empezar fuerte en Bruselas y vimos todo el centro. El 1 también lo pasamos en la capital, viendo la zona de Laeken y el barrio europeo. El día 2 viajamos hasta Brujas y el 3 hasta Gante. El 4 aprovechamos unas horas de la mañana para acercarnos al mercado del libro viejo, tomarnos un café en el Museo de los Instrumentos Musicales y pasear por el Palacio Real. ¿Qué es lo que más me gusto? Te lo resumo lo mejor posible en las siguientes líneas.

1. Lo mejor de Bruselas:

Plaisirs d’Hiver es el nombre con el que han bautizado al conjunto de actividades que organiza la ciudad (el ‘Alumbra’ de Bruselas) con motivo de las fechas navideñas. Estas actividades únicas comienzan en el mes de noviembre y se prolongan hasta el 1 de enero, como tarde, en algunos casos. Si quieres disfrutar de toda la programación en pleno apogeo es conveniente ir antes de fin de año, pero hasta el mismo día 31 podrás disfrutar de dos de las más potentes:

  • Mapping sobre la Iglesia de Santa Catalina, en 2016 bajo el nombre de Origami Lights. Con motivos japoneses y proyecciones de los grabados de Hokusai, la impresionante fachada de la iglesia de Santa Catalina se convierte en cualquier cosa menos en una iglesia y nos traslada a otro tiempo, a otro lugar, todo ello acompañado por sonidos que marcan la transición de imágenes, sin una gran historia detrás, al menos reconocible a simple vista. Algo sencillo al mismo tiempo que impactante, tanto por las originales ilustraciones como por el espacio único en el que se proyectan.
  • Espectáculo de luz y color en La Gran-Place. Suena música actual de fondo, llegas a la plaza principal de Bruselas y los ya de por sí impresionantes edificios se iluminan con luces de colores al ritmo del tema que esté sonando en ese momento. Te quedas maravillada porque, además de ser un espectáculo muy trabajado e impactante, el sitio en el que se desarrolla es todo un lujo. Una grata experiencia para los sentidos de un turista ávido de experiencias diferentes.

Además de esto, podrás beber vino caliente en los puestos del mercado navideño (te lo pedirá el cuerpo, si vas en invierno), subir a la impresionante noria y disfrutar de las vistas o vivir el fin de año en la plaza del Brouckère, con música y fuegos artificiales. *Si no quieres meterte en el follón y hace una noche despejada en Bruselas (algo raro en esa época del año, según pude vivir), puedes disfrutar de unas maravillosas vistas de la ciudad desde Coudenberg.

Grand Place y el parque de Laeken

Si tuviera que quedarme con dos zonas durante esta época del año, estas serían sin duda la impresionante Grand-Place y el parque de Laeken (junto al Atomium).

Para entender un poco mejor La Grand-Place, puedes hacer uno de esos free tours en los que te explican perfectamente algunos detalles de los edificios que allí encontrarás. Además, esta zona es el epicentro de la magia en Navidad.

Por otro lado, merece mucho la pena dedicar una fría mañana a la zona de Laeken. Aunque está algo retirado del centro, puedes llegar fácilmente en metro. Mi recomendación es empezar por la zona del Atomium, que es bastante fotogénico por todos sus ángulos, y luego adentrarte en el parque (pero abrígate). De aquí no debes perderte:

  • Pabellón chino
  • Torre japonesa

Ambos edificios fueron mandados construir por Leopoldo II en la exposición universal de 1900. No podrás entrar al edificio que antes funcionaba como Museo del Extremo Oriente, pero merece mucho la pena verlo desde fuera.

Otros:

  • Invernaderos reales (nosotros los pillamos cerrados, pero está de camino hacia el castillo)
  • Castillo de Laeken (verlo desde fuera y de lejos, impresiona igualmente)
  • Monumento a Leopoldo I (una edificación neogótica, perfecta para terminar la ruta y volver al Atomium si tienes mucho frío).

Para mi desgracia, no puedo haceros grandes recomendaciones gastronómicas de Bruselas (a pesar de tener un elevado número de estrellas Michelín), pues no pillamos muchos locales abiertos y, en los pocos que comimos, no me parecieron gran cosa. Eso sí, no debes dejar de tomarte una cerveza (mejor al mediodía, prontito, porque hay menos saturación de turistas) en el bar Delirium Tremens. Además de la cerveza, la comida típica son mejillones con patatas (no me entusiasmaron), las patatas fritas (hay un par de puestos que son muy típicos en la ciudad, uno de ellos en la zona del barrio europeo), los gofres y, esto sí que me gusto, la carbonade (carne en salsa de cerveza).

Aunque me haya centrado en La Gran-Place hay numerosos edificios por la zona que merece la pena conocer, como la Catedral, la Bolsa o la Ópera, entre otros.

2. Lo mejor de Brujas:

Que Brujas se encuentre a una hora de Bruselas hace que sea casi visita obligada, si vas a pasar unos días en la capital belga, porque casi todo lo puedes ver muy rápido. Si, además de eso, te pilla un día soleado, se convertirá en una excursión perfecta. Puedes pillarte billetes por 10€ (nuestro casero nos recomendó que en la estación, debes ir a la Central, preguntásemos por los tickets de “shopping”).

Con lo que más me quedo de nuestra excursión de un día a Brujas fue con la comida y con las imágenes desde algunos “photo point” únicos que te dejan el paisaje grabado en la retina, como una postal.

DE COMER…

Tuvimos la suerte de comer estupendamente en Brujas. Te cuento el secreto:

  • Cambrinus: es un local tirando a irlandés en el que puedes comer o tomarte algo en la barra. Cuidado porque suele tener bastante gente, aunque nosotros solo tuvimos que esperar unos 20 minutos. Se encuentra entre el Markt y el Burg, por lo que además resulta perfecto para una parada en el camino. Aquí pídete un cervezón, un carbonade y un filetón de ternera irlandesa (con mantequilla al roquefort y patatas fritas). Disfruta.
  • Deja sitio para el postre, porque luego te verás en la obligación de acercarte a Chez Albert, también por la zona. Uno de los mejores gofres que he comido nunca, hechos al momento (nada de recalentar, como en los puestos navideños que abundan por esta época).

Con respecto a mis “photo point” preferidos, disfruta de las vistas que te ofrece Brujas al llegar a la estación, pasenado por el parque del Minnewater soleado. Las vistas del río y la ciudad desde los puentes es mágica.

Desde aquí también podrás ir a los silenciosos y casi mágicos conventos (‘Beguinaje’) o empezar por todo lo alto con una birra de la Fábrica Halve-Maan. Antes de alcanzar el éxtasis de Markt y Burg, te cautivarán las torres de la iglesia de Nuestra Señores y de la Catedral del Salvador.

Tras la ruta por toda Brujas (no olvides, si tienes tiempo, acercarte a los molinos, subir y capturar las vistas de la ciudad), no te vayas sin disfrutar de la mágica y fría noche tras las plazas de Markt y Burg, con vistas (photo point!) especialmente bonitas de los canales, sobre todo en Navidad, con algunas luces que le dan un toque especial.

3. Lo mejor de Gante:

Fui de esas personas que fue primero a Brujas y luego a Gante. ¿Resultado? Gante me enamoró. Una CIUDAD con mayúsculas con un centro que te cautivará y en el que conviven todo tipo de estilos y de medios de transporte como si nada (muévete en tranvía).

Como no puedo quedarme con una sola cosa de esta ciudad, os recomendaré solo las mejores vistas que pude disfrutar aquí: el Korenmarkt Gent desde Gravensteen y desde el puente de Sint-Michielsbrug.

Caras de frío, pero felices
Si realmente quieres vivir la experiencia de Gante, no puedes dejar de pedir la guía de la ciudad aquí. Es gratuita y te la mandan a casa. La mía fue clave para visitar todos los rincones y descubrir un poco más sobre ellos.

Por último, Gante también tiene su propio ‘barrio rojo’. Si te pica la curiosidad, búscalo en la guía ;)

Algunos consejos de interés:

  1. CAFÉ. No esperes encontrar el café de tu vida en Bélgica. Por lo que hemos podido comprobar, el café no es su especialidad, como sí lo es la cerveza. ¿Cerveza? Puedes pedir cualquier en cualquier lugar y, probablemente, no te equivocarás. ¿Café? Cuidado dónde lo tomas. Si es una cafetería normal o un restaurante, probablemente te pongan un café amargo, demasiado fuerte y difícil de beber, aunque pidas un Macchiato o un Capuchino (y encima carísimo). Sin embargo, puedes encontrar pequeñas joyas con café de especialidad, como nos ocurrió a nosotros en JAT`(Rue de Namur, Bruselas). Si no tienes estos milagros a mano, quizá te compense ir a un Starbucks, al final, el precio será casi el mismo.
  2. TREN. Aunque te cautive, como a nosotros, la opción de alquilar un coche y viajar a tu aire por las carreteras belgas, la mejor opción y más económica es el tren. Es uno de los transportes que mejor funcionan, pasan con mucha frecuencia y es muy asequible. Nosotros fuimos a Gante, un día, y a Brujas, otro, por tan solo 20 euritos. Algo impensable en nuestro país. Es cierto que están a media y una hora, respectivamente, pero el viaje es agradable y creo recordar que la frecuencia de trenes es de 20 minutos, además tienes margen para volverte un poco tarde.
  3. HORARIOS. Intenta planificar el día hasta las 18:00 horas. A partir de esa hora empezarás a encontrarlo todo cerrado y empezará a entrarte un sueño enorme. Sobre todo en invierno, pues a esa hora está la noche cerrada y el poco ambiente hará que quieras recogerte pronto. Una buena opción es aprovechar el día hasta esa hora y hacer la cena en casa para acostarte pronto y madrugar al día siguiente. Otra opción es encontrar pequeñas joyas en las que puedes cenar a las 22:00 horas, pero intenta hacerlo un poco antes si quieres ir a sitios que merezcan la pena.
  4. FIN DE AÑO. En Bruselas, lo mejor de la Navidad empieza en noviembre y dura hasta el mismo día 1. En Gante puede que aguanten un poco más las atracciones y mercadillos, pero en la capital belga, olvídate de los espectáculos a partir del día 1. Si quieres disfrutar del mapping y el resto de actividades de Plaisirs d’Hiver, intenta ir antes de esta fecha. Merece la pena.

Enjoy Bélgica! ;)

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