Es el título de un artículo escrito por Jason Zweig (reconocido periodista financiero en EUA) hace más de 15 años, el cual nos habla sobre Daniel Kahneman, psicólogo estadounidense-israelí, autor de famosos libros como “Pensar rápido, pensar despacio” tocando los siguientes puntos importantes que nos ayudan a entender lo poco que sabemos y porqué tenemos comportamientos auto-derrotistas al invertir como comprar caro y vender barato cuando deberíamos hacer lo contrario:
En 1969 Kahneman conoce a Amos Tvesrky y juntos descubren cómo es que en realidad las personas tomamos decisiones; es decir que no somos los agentes económicos racionales que dicta la teoría, si no que tomamos atajos mentales para estimar probabilidades y predecir riesgos.
Durante la década siguiente realizaron experimentos que confirmaron sus hipótesis:
· Basamos decisiones de largo plazo en información de corto plazo
· Aplicamos la ley de los números pequeños; en inversiones lo podemos observar cuando la gente se convenció en 1999 de que las empresas tecnológicas tendrían el mejor desempeño los siguientes 5 años o en el boom de mercados emergentes en la década del 2000, que en ambos casos después del boom tuvieron desempeño muy por debajo de otros sectores. También lo podemos observar en proyecciones de crecimiento, inflación etc
· Cuando algo es fácil de recordar creemos que ocurre más seguido de lo que en realidad sucede; es más fácil recordar los casos de ofertas públicas iniciales en bolsa exitosas como Microsoft y Cisco que los casos que no son de éxito cuando estos últimos son en realidad más frecuentes
· Vendemos inversiones ganadoras rápido y nos aferramos a las perdedoras esperando que vuelvan a estar tablas o ganar algo porque perder 1 dólar duele el doble que la satisfacción de ganar 1 dólar; cosa que los economistas no creían que fuera así (creían que la probabilidad de ganar $100 o la probabilidad de evitar perder $100 valen lo mismo, después de todo ambas apuestas te dejan $100 mejor que antes). Tenemos comportamientos inconsistentes que tratan de evitar pérdidas porque las odiamos muchísimo: queremos asegurar una ganancia antes de ponerla en riesgo y vendemos rápido inversiones ganadoras pero mantenemos inversiones perdedoras por años para no asumir la pérdida.
Y a todo esto ¿Qué consejos nos da Kahneman para darle la vuelta a estos comportamientos auto-derrotistas? Los siguientes:
· No confíes en los datos: desempeño reciente
· Relájate: mientras más calientes sean los rendimientos de una inversión, más escépticos deberíamos de ser respecto al rendimiento futuro.
· Usa una cuenta de dinero loco: si no resistes la tentación de operar acciones individuales hazlo en una cuenta aparte que no sea más del 10% de tus inversiones totales; es como cuando vas al casino sólo con $2000.00, te ayuda a auto protegerte del arrepentimiento.
· Deja de contar: no tiene sentido estar viendo diario o muy seguido el rendimiento de tus inversiones si son de largo plazo, somos muy sensibles a pérdidas de corto plazo que pueden hacer que nos auto-saboteemos. Como dice Kahneman “si cuentas tu dinero todos los días serás miserable.”
· Vuela en pilóto automático: muchos grandes de las inversiones están de acuerdo en que la parte más difícil de las inversiones es sentarse a esperar sin hacer nada. Kahneman dice al respecto “todos nosotros seríamos mejores inversionistas tan solo si tomáramos menos decisiones”
· Analiza desde dentro: Invertir no se trata de vencer a otros en su juego, se trata de controlarse uno mismo en nuestro propio juego. Los riesgos no sólo están en el mercado, también en nosotros mismos, en las formas que malinterpretamos información o creemos saber más de lo que en realidad sabemos o sobre reaccionar a las alzas y bajas de los mercados.
Artículo original:
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