Una semana atrás se contacta mamá con las brujas de mis tías para coordinar la última cena que cierra un ciclo de 365+-1 días, como desde hace cientos de años. Yo ya había empezado a padecer la fecha.

Anteayer, recordó su parte del trato y se desesperó porque no había comprado nada de lo que necesitaba. Gritó un rato y se fue a dormir la siesta. Blanqueé los ojos, esperando a ver como se repetía el ciclo de siempre.

Ayer, con un ápice de desesperación salió a las 19:45 a comprar la materia prima de la cena que por supuesto yo tendría que ensamblar. Me fui a dormir la siesta esperando la única nevada festiva que tenemos en sudamérica en estas fechas: mamá no encontrando lo que necesitaba (como siempre) por haberse dejado estar hasta último momento (como todos los años) para comprar lo que el común de las familias buscan (todos a último momento).

Hoy, 3:52 empecé a armar los benditos sanguches como acostumbro, en el momento que todos duermen para no quedar tapada de nieve. Ventilador al máximo, pan, mayonesa diluída, jamón, mayonesa, pan, queso, mayonesa y a la pila en cien repeticiones. Saco el +2 del mazo de cartas y me guardo los últimos para comermelos con las manos aún bañadas en mayonesa.

Hoy, más tarde ya habría asumido el ciclíco desenlace de todo que me ata con fuerza centrífuga a la costumbre de no solo participar sino de sonreír. Feliz año nuevo tío, te quiero. Feliz año prima, felicitaciones por el logro.

Ahora, la angustia se viste de vestidito celeste y se pone las crocs con talco (para evitar problemas más tarde), atina a irse pero me frenan y exigen zapatos y una capa pipi cucú de revoque cremoso. Agacho la cabeza, vuelvo, cumplo y salgo.

00:00 todos brindan y se aman, 2:00 am están todos ebrios porque en el fondo sospecho que no se soportan, 3:15 estamos todos en nuestras respectivas casas aliviados por sacarnos el traje festivo y volver al viejo y confiable pijama.

Mañana nos juntamos a comer las sobras con resaca de obligación y pasado vamos (voy) a volver a la rutina en paz porque la próxima vez que nos (me) sometamos a esto va a ser el 365+/-1 día.

El resto saben que esto es real en el fondo, pero cuentan con la suerte de nunca convertir esa sensación en algo tangible como ya hice yo hace algunos años atrás.

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