15 frases que tienes que decirte a ti mismo más a menudo

Texto original de “15 Phrases You Need to Say to Yourself More Often”, doblado por mí, al castellano.

Las carreras y vidas de hoy en día van a un ritmo frenético, haciendo muy fácil perderte en saber quien quieres ser y cómo quisieras ser.

Así como hablarle positivamente a alguien más para ayudarlo a seguir el buen camino, hablarte a ti mismo es una forma de guiarte y motivarte.

Las afirmaciones positivas y el hablarte a ti mismo pueden ser fuerzas muy poderosas para recordarte las cosas más importantes en tu vida.

Aquí hay 15 frases que deberías decirte a ti mismo más seguido, para crear el tipo de vida que te ayude a convertirte en la mejor versión de ti.

1. Prefiero ser amable que estar en lo correcto.

No siempre tienes que ser el más inteligente — a veces lo mejor es ser amable cada vez que puedas, dándote cuenta cuanta fuerza y restricción te toma a veces. Cuando haces de la amabilidad un hábito, se te devolverá 10 veces.

2. Nunca estoy demasiado ocupado.

Las personas más exitosas tienen tiempo para los demás; son los que no terminan bien sus tareas, los que están más ocupados para pasar tiempo con sus colegas, amigos y familiares. Mantén tus prioridades en orden y trabaja para convertirte en la persona amable que dice, “Nunca estoy tan ocupado”.

3. Voy a decir lo que tengo que decir y me haré entender.

Haz como tu política, el darle información precisa a las personas en vez de esperar que ellas lo sepan todo. Las grandes relaciones se construyen con una muy buena comunicación, y la falta de ésta, es la fuente de conflicto.

4. Soy fuerte y a la vez paciente.

Se fuerte y paciente, porque algún día, este dolor que llevas contigo va a ser útil para ti; algún día tu lucha tendrá todo el sentido del mundo. El dolor es una señal de que algo tiene que cambiar, es una llamada de alerta que te guiará hacia un mejor futuro. Mantén tu corazón abierto y haz lo que tengas que hacer, para mantenerte fuerte y paciente.

5. Soy curioso y estoy abierto a aprender.

Prepárate para el éxito, manteniendo tu mente condicionada a ser curiosa, abierta a las preguntas, ávida de aprendizaje. Recuerda que si estás listo, no te tienes que preparar cuando la oportunidad llame a tu puerta.

6. Voy a dejar de ser el que lo arregla y lo permite todo.

Cuantas veces te has visto a ti mismo queriendo arreglas las cosas para otros, constantemente dando consejos e intervenciones? Al final te das cuenta que has sido un ‘permitidor’ y no un ayudante. La gente necesita más un oído que las escuche, que alguien que les arregle sus problemas; las personas quieren saber de lo que son capaces, no lo que tu puedes hacer para arreglar sus problemas.

7. Dejaré de hacer juicios y críticas.

Todos estamos luchando alguna batalla, y francamente tu no tienes idea por lo que está pasando la mayoría de la gente que te encuentras día a día— justamente ellos, tampoco saben por lo que tú estás pasando. Si no quieres ser enjuiciado o criticado, deja de hacer eso a los demás.

8. Seré consistente en mis elecciones y en mis acciones de cada día.

Vive tu vida no dando cabida al arrepentimiento; nunca dejes que tus pensamientos raros no te permitan hacer lo que te dicta tu corazón. Continúa haciendo elecciones consistentes y haz acciones diarias y trabaja duro en lo que amas, sin importar los desafíos que se te presenten.

9. Acepto que mis errores son parte del camino hacia el éxito personal.

Todos cometemos errores, pero no tienes que hacer de tus errores, tu destino. En vez de eso, date cuenta que los errores son parte de cualquier historia exitosa. Si aprendes de ellos y te adaptas, puedes hacer de tus errores, una fuente de éxito. 
¿Qué puedes hacer para que tus errores se transformen en futuros logros personales?

10. Dejaré de hacer promesas que no puedo cumplir.

Si dices que harás algo, hazlo. Es fácil hacer promesas, pero más difícil es mantenerlas. Si quieres que la gente confíe en ti, promete menos y entrega más en lo que sea que hagas.

11. Sé que mi experiencia es mi mejor maestra.

No persigas las experiencias de otros o trates de memorizar sus lecciones. Aprende de otros, por supuesto, pero recuerda que ésta es tu vida y son tus circunstancias. Aprende para ti mismo desde tu propia experiencia, determina las mejores prácticas para ti y luego haz lo que sabes hacer.

12. Dejaré que mi carácter hable por si mismo.

Make sure you live in such a way that if someone decided to speak badly about you, no one would believe it. Allow your character to speak for itself.

13. No puedo controlarlo todo, pero siempre puedo controlar mis respuestas.

No podemos controlar un montón de cosas, per o una cosa si que podemos controlar— como respondemos. En vez de intentar cambiar lo que no puedes controlar, trabaja para controlar tu actitud y tus acciones. Háblate a ti mismo, Yo controlo mis respuestas. Pueden ser buenas o malas para mí, pero esa es mi decisión.

14. Dejaré de compararme con los demás.

Ninguna persona es igual a otra, con sus mismos defectos y virtudes. Al final del día, competimos con nosotros mismos y con nadie más. Mientras antes entiendas esto, mejor estarás contigo mismo.

15. Trabajaré en alimentar las relaciones que de verdad importen.

Todas las relaciones exitosas requieren trabajo; no existen por arte de magia. Existen y prosperan cuando las partes ponen sus corazones y sus mentes a trabajar. En las relaciones humanas, la distancia no es medida en millas, sino que en amor. Dos personas pueden estar una al lado de la otra e ignorarse completamente. Mantente en contacto con las personas que más importan en tu vida — no porque sea fácil o conveniente, sino porque vale la pena hacer el esfuerzo.