Carta abierta al ‘negreo’ a la chilena

Tu, negrero, deja de hacerle mal a la gente

¡Hola, negrero! ¡Si, a ti te hablo! ¿Tu eres el que paga un sueldo miserable a ese que no puedo decir que no porque tiene que parar la olla cada mes? Léeme, tengo algo que decirte.

Cuando tu explotas a tu trabajador y le pagas una miseria, hablas mal de ti mismo. Cuando ofreces una cifra mensual, por un trabajo que vale 10 o 15 veces más que esa cantidad, estás diciéndote a ti mismo: “Yo cobraría eso si lo hiciera yo”. Te pregunto: ¿Realmente lo harías? Creo que no.

Quizás no te has puesto a pensar que ese empleado tuyo, tiene cuentas que pagar o tiene una familia o tiene que transportarse o tiene que vivir espacios de ocio y esparcimiento. No alcanza, amigo. Tienes trabajando para ti, a gente infeliz y eso no te va a llevar a nada bueno.

Todo lo que haces, es contribuir a que tu empleado tenga que trabajar injustamente más y por ende dormir menos y mal. Significa también, que él deberá sacrificar tiempo familiar y perder la noción de lo que es la calidad de vida. Tu contribuyes a eso. Gracias a personas como tu hay hijos que no ven a esos padres. Piensa un poco lo que tu empleado tiene que aceptar para poder vivir. Piénsalo un minuto.

Tu, negreado o futuro negreado, no aceptes miserias

Y a ti, amigo negreado, también tengo algo que decirte. Por favor, no busques en la miseria una riqueza, porque no la hay. No vale la pena partirse el lomo por migajas malagradecidas. No vale la pena trabajar en algo que no te gusta y donde te paguen mal. Tu que eres profesional, déjate de idioteces y haz lo que amas hacer. Ama tu profesión y haz algo con ella y no te entregues al sistema. Puedes capear a los pencas y hacerte fuerte haciendo lo que te gusta.

Y si no hay de esos trabajos que te gustarían hacer, emprende. Vuélvete independiente, haz tangible esa idea que tienes en la cabeza hace años y que no has concretado porque tienes miedo a fracasar. Amigo, fracasar es parte del camino del triunfo.
Si sientes que estás hundiéndote en un trabajo que no te gusta, que no te llena y además en donde crees y sientes que no te valoran ni como profesional ni como ser humano, ándate weón. Ándate y búscate la vida y la alegría en otro sitio, de verdad. No vale la pena amargarse gratis.

Somos chilenos hundidos en la materialidad.
Chilenos que nos volvimos esclavos de un sistema del que no queremos salir, porque somos cómodos, porque así sin pensar, estamos más tranquilos. Mejor que otros piensen por nosotros, mejor que otros nos digan que hacer y no hacer. Y aceptemos esas migajas, total ellos nos dan fútbol, Morandé con Cia. y Realities basura. Cosas que nos hacen olvidar nuestras vidas de mierda con nuestros trabajos de mierda.

¿Estaremos tan cegados por el acopio material, que no vemos más allá de nuestras narices? ¿Pensaremos que finalmente tener más plata es más importante que ver a nuestros hijos crecer? ¿Estaremos tan dormidos que preferimos mirar la caja de la idiotez? ¿Te gusta ser un negrero y usurero de mierda? ¿Te gusta que te exploten por poca plata para pagar por cosas que no quieres o no necesitas?

Hay que despertarse. Hay que despertarse ya.