Mujeres machistas

Porque esto no es cuestión sólo de los hombres y las mujeres también deben vencerse a sí mismas y dejar de construir “matriarcados-patriarcados” que no sirven más que para esclavizar las mentes de nuestros hijos y nuestras mujeres y volverlos tan machistas como nosotros.

Quiero partir este artículo con una reflexión que me transmite mi amigo Pancho Fernández, conversando sobre como las mujeres son igual de machistas que los hombres (y muchas veces más que ellos). 
El Pancho, que tiene 2 hijas y se apasiona con el tema, me habla sobre ‘cómo se hace el cambio’ y sobre como mejoramos el panorama:

“…el cambio se va a producir ahí, cuando la madre le diga a la hija: ‘Hija mía estudia, ten tu dinero, busca tu felicidad, ten tus cosas… se tú misma. No se puede depender de un weón con plata… porque al final eres esclava del loco…’ ”

¿Qué pasa cuando nuestras madres les dicen a sus hijas “Cásate con un tipo con buen pasar, que el amor viene después”? ¿Qué le estás enseñando a esa niña? ¿Que no va a ser capaz de ser autosuficiente? ¿Que no va a poder llevar las riendas de un matrimonio económicamente? Si, le estás diciendo eso, o al menos les estás inculcando eso. Basta ya.

Madres, sus hijas son iguales a sus hijos, métanselo en la cabeza. No críen mas “mujercitas” o “niñitas mujeres”. Críen seres igualitarios, con los mismos derechos y deberes que nosotros los hombres. Ustedes tienen hoy la gran responsabilidad de cambiar los paradigmas del machismo, desde el inicio. Háganlo por sus hijas. Háganlo por este planeta.

Los matriarcados ya no están a la moda y menos los patriarcados. 
No permitamos que los hermanos tengan “ventajas” por sobre las hermanas.
No dejemos que el rosadito sea el color emblema de ellas y el celestito de ellos, cuando el celeste, rosado, amarillo, negro y rojo, nunca han tenido género. 
Hagan que sus hijas crezcan libres, protéjanlas del machismo, enséñenles a ser fuertes y a entender esas actividades que por default les han dado toda la vida, como cocinar, fregar, lavar, planchar, etc, como actividades que un hombre y una mujer pueden hacer perfectamente. ¿Qué una mujer limpia mejor porque es más delicada y más sensible que un hombre? ¡Por favor! Nuestra mujeres se merecen mucho más que eso.

Yo abogo por la igualdad de género y no por el ‘feminazismo’ (un concepto de moda, hoy por hoy, que nadie sabe usar). Yo abogo por mujeres que ganen un sueldo igual al nuestro. Que puedan ocupar puestos importantes, tanto como nosotros. Abogo por más mujeres dichosas, que no tengan que quedarse en la casa porque tiraron a la basura los sueños de trabajar y desarrollarse (ojo, con esto no quiero decir que las que hayan elegido ser dueñas de casa no sean increíbles y me saco el sombrero ante ellas).
Yo abogo por que mis hijas y mis hijos, vivan en un mundo igualitario, más justo y en donde mujeres y hombres se amen y quieran por lo que son en su esencia y no por su género. Después de todo, todos somos seres humanos, y una vagina y un pene, no pueden ser el factor que determine la suerte de cada persona en este planeta.