Reseña al paso 2x1: Love y Master of None

Netflix nos trae dos series de comedia que se caracterizan por un elemento en particular: la cotidianidad de la vida. Mientras que una sabe cómo emplearla, la otra se excede a un punto en que incomoda o no termina de cuajar.

Love:
Mickey es una asistente de producción en un programa radial de autoayuda, es adicta al sexo, alcohólica y drogadicta casual. Termina una relación luego de darse cuenta que su pareja aun no ha madurado. Gus es un profesor particular para actores adolescentes, asiste a una joven actriz protagonista de una serie de TV. Su relación finaliza cuando su pareja le da a entender que se comporta de manera correcta cuando en realidad es todo lo contrario. Un día estas dos personas se cruzarán en el camino e iniciarán una especie de relación, con los altibajos que el amor conlleva hoy en día.

Master of none:
Dev Shah, hombre con ascendencia hindú, trabaja como actor, sobretodo en comerciales de televisión, vive en Nueva York y tiene un grupo de amigos muy particulares. Dev pasará por distintas y variadas circunstancias; desde citas hasta problemas laborales.

Mientras que series convencionales se acostumbran a la exageración de las situaciones (y que no tiene nada de malo, dicho sea de paso), Love y Master of None se orientan a dejar que las historias vengan y salgan sin mucho problema.

Love es creado por Judd Appatow, y se percibe claramente su sentido del humor. Me es difícil describirlo, pero si vieron Trainwreck entenderán a lo que me refiero. La comedia se encontrará en sus diálogos, en sus situaciones esporádicas, en lo orgánico de la narrativa. Y si bien Master of None tiene esos elementos, no logra convertirse en una serie completa.

Probablemente, el error con Master of None es agarrar el término sitcom (comedia de situación) y llevarlo al extremo. No solo toda la temporada se trata de sucesos “random”, sino también los capítulos mismos. No diré que acaban repentinamente pero, ocurre un no-sé-qué que da la sensación de ver situaciones curiosas, pero nada más.

Los personajes en ambas series tienen su gracia, mientras que en Love nos genera una cierta empatía, en Master of None vemos que tienen personalidades muy marcadas.

En resumen, Netflix trae dos propuestas muy similares en cuanto a estilo. No obstante, si me lo preguntan, me quedo con Love; que consigue darle sentido a la espontaneidad, de enganchar con los personajes, de entretener sin la necesidad de situaciones exageradas. Master of None, en cambio, no diré que es un proyecto fallido, sino más bien una serie para un público objetivo muy específico. Creo que se trata de una comedia muy norteamericana.

Trailers:

Love

Master of None

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