Reseña al paso: Batman v Superman

Batman v Superman no solo comete los mismos errores de Man of Steel, sino también los excede por la magnitud de lo que pretendían contar y lograr a futuro.

2 años después de la llegada de Superman a la Tierra y su enfrentamiento con el general Zod, el mundo está dividido: personas a favor del extrarrestre y sus actos heroicos, como también los detractores que lo consideran una amenaza. Bruce Wayne, multimillonario de día y vigilante de noche bajo el nombre de Batman intentará detener al Hombre de Acero, lo que conllevará a una batalla épica.

Ben Affleck interpretó un Batman distinto, y no solo por una cuestión de personificación sino por lo que la narrativa demanda. En versiones anteriores eramos testigos de los inicios del superhéroe y su evolución. Aquí somos testigos de un Batman mayor, que los años le han pasado, pero que también ha sido golpeado por los sucesos de Man Of Steel. Y que no demora en plantearse. No diré que Affleck es el mejor Batman de la historia, pero sin duda es único e interesante. Y funciona bien que él sea el que dirija la mayor parte de la historia. Sobre los demás personajes, no desentonan, hacen lo suyo y cumplen. Henry Cavill cumple como Superman pero no va más allá. Jeremy Irons mantiene un aura de seriedad y comicidad que lo convierte en un Alfred agradable; un tanto similar a Michael Caine. Jesse Eisenberg como Lex Luthor es el que me genera sospechas. No dudo en la capacidad de Eisenberg, es solo su actitud que considero que no encaja con el personaje.

El despliegue visual es típico de Zack Snyder. Las paletas de colores saturadas nos remiten a esas portadas de historietas o al sello de fábrica que Snyder ya nos tiene acostumbrado desde 300. Con respecto a la edición, podemos concluir que Batman V Superman tiene mucho ritmo, al punto que pareciera un videoclip más que un largometraje.

Y aquí es donde llegamos los desaciertos. La narrativa es paradójicamente rápida y lenta. Acelera y no nos permite siquiera entender porqué estos dos superhéroes entran en conflicto. Y cuando se intenta justificar, ya es muy tarde: la película está entrando en su tercer acto. Es esa rapidez la que deja huecos en la narrativa y la convierte incoherente. Al mismo tiempo, su lentitud radica en la demora de la llegada de los puntos de giro; como si la historia nunca arrancara. Sigamos el siguiente paradigma: personaje quiere algo y tiene conflictos para conseguirlo. Esta es la premisa de toda estructura clásica. Pues Batman v Superman no establece el qué quiere cada quien. Las escenas parecían rellenos solo para poder llegar a la batalla final, que dicho sea de paso tampoco impresiona. Lo peor de todo es que hay momentos en la película que tranquilamente podrían funcionar como detonantes para objetivos, pero simplemente se pierden y se convierten en una escena más.

Pero ahí no termina el problema: si el ritmo es desordenado y complica la historia, querer incluir todo el material posible para próximas secuelas empeora la situación. De por sí uno de los trailers ya revelaba toda la película, pero al parecer ello no era suficiente: incluir guiños de más (y muy reveladores) para La Liga de la Justicia hacía la narrativa más desordenada; como si incluir toda la información posible fuera una obligación y tuviera que estar en la película a como dé lugar.

En resumen, opino, con mucha pena, que Batman v Superman es (por el momento) la decepción del año. Siendo dos personajes tan icónicos, y con todo el material potencial para crear una película épica, la historia se pierde o (peor aún) no cuenta con un horizonte fijo; lo que nos lleva a una sucesión de escenas bien realizadas visualmente pero que no trabajan en conjunto para dar cohesión a la narrativa. Batman v Superman no genera mucha expectativa para una película de la Liga de la Justicia.

Trailer:

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Sebastián’s story.