Reseña al paso: Cell

La adaptación de la novela de Stephen King comete muchos errores, tantos que es difícil empezar a enumerarlos.

Clay es un diseñador gráfico, con un hijo, separado de su esposa, que ha recibido una oferta laboral única. Pero un día ocurre “El pulso”: una infección que convierte a las personas en su estado más primitivo y salvaje, y que se transmite por las llamadas de celulares. A partir de ese momento, Clay emprenderá una travesía para reencontrarse con su hijo antes que sea demasiado tarde.

Como les mencioné, son demasiado los errores que comete Cell. Desde los créditos iniciales que no guardan relación con la película. Es cierto que hay películas que tienen créditos simples, pero Cell los hace molestosos; como si no hubiera un criterio para pegarlos en pantalla.

Los planos y las secuencias simplemente están descuidadas. O no se planificaron los encuadres previamente, o el director de fotografía no tuvo criterio para manejar la cámara. Sea cual sea el caso, se siente un trabajo muy improvisado. Incluso daba la sensación de ser un proyecto amateur más que profesional.

Los efectos especiales no estaban pulidos, se percibían sobrepuestos y, peor aun, muy irreales. Como si el video no hubiera terminado de renderizar o la edición aun se encontrara en versión beta.

Con respecto a la historia, es rápida, acelerada, inverosímil. Pareciera que el guión no sabe por dónde ir o qué decisiones tomar. Todo en la película se siente tan incoherente, desde las acciones de los personajes, sus reacciones en las circunstancias y en los diálogos que dicen. Sobre las actuaciones, no eran creíbles, pero no por un tema de performance, sino por el desarrollo de personaje; que como mencioné más arriba, no tenían sentido. Es esta aceleración la que no permite hacer coherente una historia que se ha venido repitiendo incontables veces. Desde la primera escena ya nos damos cuenta que las cosas no están bien.

No voy a comparar la novela con la película, desde hace mucho he intentado separar la fuente original de las adaptaciones para tener una visión más objetiva de los largometrajes. Pero me atreveré a decir que, al parecer, se entregó la novela como base y no se supo qué hacer con ella. Como si se tratara de una historia de gran magnitud, que el director no supo qué hacer con ella. Por ende, sale todo este desorden que va empeorando más y más. Al punto de llegar a uno de los finales más extraños y (personalmente) peor ejecutados que he visto. No recuerdo mucho la novela, pero creo que ese olvido es una muestra que se trata de una historia simple y que no debía salirse de control como sucedió con la adaptación.

En resumen, Cell es esa clase de películas que uno se pregunta cómo es posible que se le haya dado el visto bueno. Falla en todo aspecto posible y, cuando se cree que no puede empeorar más, nos sigue sorprendiendo. La tengo como candidata para la peor película del 2016.