
Córdoba, en busca de una identidad?
El diseño enfoca al carácter operativo o performativo de los artefactos materiales y semióticos, interpretando la función y la funcionalidad no en términos de eficiencia física como pasa en las ingenierías, sino en términos de comportamiento insertado en una dinámica cultural y social.
Diseño y Crisis · G. Bonsiepe
Cuando hablamos de identidad nos referimos a un conjunto de rasgos o características sociales, culturales, etc., propios de una colectividad que la definen y distinguen de otra.
Es entonces, una vez aclarado este concepto, que nos adentramos a cómo identificamos al diseño en la ciudad de Córdoba.
Decía Ruedi Baur, en Cultura, ética, mercado, proyecto, que cada tipo de sociedad ha desarrollado su diseño en función de su cultura, de sus ritos y de sus necesidades. Quizás no haya forma más clara de definir el diseño en la ciudad que no sea partiendo de este concepto.
Hoy día no podemos decir que Córdoba tiene una estética característica y diferencial en lo que a diseño respecta con otras ciudades del mundo, pero si podemos aclarar que esta diversidad y pluralidad de estilos hace que tenga una impronta única.
Cuando hablamos del diseño en la Ciudad, hablamos desde la estética propia del Palacio Ferreyra (Museo Superior de Bellas Artes Evita) hasta el cartel deteriorado de “kiosco” de Cañada y Bv. San Juan, desde el nuevo Centro Cívico (reconocido como El Panal) hasta los escasos indicadores de paradas de colectivos en las afueras de la ciudad.
Sin embargo, las autoridades de la Ciudad pretenden darle al Diseño un espacio en la sociedad que permita la participación no solo de diseñadores de renombre sino que también a aquellos no reconocidos. Esto lo podemos ver en el destacado evento “Córdoba Diseña”, donde diversos diseñadores son invitados a participar del mismo (ya sean de la provincia o no), funcionando como inspiradores a nivel local y generando en la sociedad una nueva forma de ver el diseño.
Cabe aclarar que dicho evento posee una previa invitación a diseñadores a través del Sello DC (Diseño Cordobés), otorgándole a estudiantes y profesionales, la posibilidad de obtener un espacio que permitiría el ingreso a un abanico de posibilidades a posteriori.
Destaquemos también que Córdoba tiene una amplia cartilla de carreras que se avocan al diseño, lo que conlleva a que en un futuro, la calidad del mismo se vea reflejada en la Ciudad.. aunque no siempre que hablemos de calidad nos referimos a buena imagen.
El diseño de la ciudad permite que nos encontremos inevitablemente entre polos opuestos. Interés y desinterés por la estética. Atención y descuidado. Lujo y barbarie. Diseñadores e imprenteros. Quizás estas dualidades son las que definen en cierto modo su identidad, y nos permite esta dicotomía de un mismo concepto en una sola ciudad.
Finalmente, podemos responder que ante estos descuidos, Córdoba no deja de ser una de las locaciones más ricas culturalmente e inspiradoras del país, por lo que sería muy interesante que comience a establecer un diseño centrado en el usuario, ¿por qué? Porque así lograríamos un cambio de conciencia en la sociedad.
El usuario sería parte no sólo del último eslabón del diseño como receptor, sino que sería un partícipe previamente y durante la producción de un diseño. Así lograríamos un cambio de conciencia no solo en el usuario, sino también en nosotros, los diseñadores.