5 razones para contratar un asesor

Photo credits: Oksana Zheleznova

Siempre estoy al tanto de las tendencias macroeconómicas gracias a mí formación profesional en economía y, simplemente, porque me apasiona. Me dan una idea de los procesos globales actuales y me ayudan a entender qué roles ocupamos en esos procesos mis clientes y yo.

En estos momentos, a nivel global, puede apreciarse el gran crecimiento en la demanda de los servicios de consultoría y esto me da cierta tranquilidad respecto a mi futuro y el de mis clientes de la misma área.

Por suerte, hace unos años, la consultoría traspasó el nivel de elitismo, dejando de ser algo que solo pueden contratar las grandes compañías o personas de alto poder económico, convirtiéndose en algo totalmente accesible para los pequeños negocios y los emprendedores.

Como proveedora de servicios de consultoría y también como cliente (sí, los consultores tenemos nuestros propios consultores), puedo recomendarlos por muchísimas razones. Razones que se vuelven más potentes sobre todo para las pymes, que pueden contratar los mismos profesionales de alto nivel que las empresas grandes, sin tener que pagar sumas onerosas para sus economías en crecimiento.

1. Economía de tiempo y energía: como emprendedora sé que tenés que aprender un poco de todas las áreas profesionales: finanzas, gestión de personal, producción, marketing, etc. Y si es un brand personal, donde el negocio se desarrolla con la personalidad del creador, hay que agregar la capacidad de crear un estilo propio para la empresa y la habilidad de comunicarse correctamente. Solo con nombrar todo esto ya podemos sentirnos abrumados, ¿verdad? ¿Cuánto tiempo gastás buscando, entre las inmensas cantidades de información que hay disponible sobre cada sector, la solución correcta al problema que estás teniendo en este momento de tu empresa? Además de llevarte mucho tiempo, te cansa y, a veces, te desanima. Esto multiplicado por la cantidad de áreas a cubrir, es casi imposible. Por eso, es mejor recurrir a quienes tienen la experiencia de realizar ese trabajo todos los días, filtrando rápidamente lo innecesario y creando una resolución sistémica y argumentada especialmente para los desafíos de tu negocio.

2. Economizar inversiones: Suele suceder que una sola consulta nos puede permitir ahorrar una gran suma de capital que, sin el conocimiento del asesor, hubiésemos gastado en algo innecesario. Hace un año, logré disuadir a una clienta de no gastar alrededor de 800 euros al mes en publicidad para redes sociales, ya que vi que esto no incrementaría sus ventas. Trabajando en conjunto, encontramos una alternativa más económica y mucho más efectiva.

3. Perspectiva objetiva: Es bueno estar muy involucrados con nuestro negocio, pero también genera que se nos pasen por alto lo que sucede afuera y que perdamos de vista la imágen completa. El especialista que nos asesora tiene una visión más clara sobre todo el panorama y nos puede recomendar una solución que está a la vista, pero que nosotros no vemos. Durante mis consultas suelo escuchar: “¡Claro! ¿Cómo pude no darme cuenta de esto? ¡Si es tan obvio!”. Claramente, dos cabezas trabajan mejor que una y muy frecuentemente bromeo sobre que alquilo mi cerebro.

4. Discusión productiva: Todos escuchamos que durante una conversación surge la verdad, ¿cierto? Pero es bastante difícil encontrar a alguien que esté realmente interesado en nuestro negocio y, aún más, preparado, para hablar, y hasta discutir, sobre los puntos problemáticos del desarrollo de la empresa, y más aún sin que nos cobre. En este punto estratégico son fundamentales los consultores.

5. Plan de acción concreto: Convertir una idea imprecisa en un plan no es fácil. El proceso se ve influenciado por los miedos, dudas y emociones que nos pueden hacer desconfiar de las decisiones tomadas. El consultor, gracias su visión profesional, puede establecer prioridades, prevenir acciones innecesarias y generar sinergia a las acciones necesarias.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que la elección de un consultor tiene que tener criterios específicos de selección y compresión del resultado concreto que esperás cuando contratás sus servicios. Y el consultor a su vez tiene que generar las expectativas correctas.

Es importante que ambas partes antes de empezar a trabajar entiendan bien que el consultor es un profesional y no un mago. La mejor postura en esta situación es ser socios con una distribución clara de responsabilidades entre el cliente y el consultor. No hay que olvidarse que el consultor también está interesado en éxito del cliente, que será el que le dará una buena recomendación y le permitirá conseguir nuevos clientes.

La idea de este artículo fue ayudar a entender al emprendedor por qué pagar a un consultor o, si sos consultor, poder explicarle a tus clientes por qué te pagan. El material que usé para armar esta nota fue recolectado durante 3 años, basándome en mi práctica de consultora de marketing para pymes y freelancer, y de encuestas realizadas en mi página y grupos temáticos en Facebook. Si ustedes comparten mis criterios sobre la consultoría y requieren ayuda en el área de Marketing, podemos empezar cooperar.

Podés leer sobre mi formato de trabajo en mi sitio web. Para pedir una consulta podés mandarme un mail a hello@oksanazheleznova.com o un mensaje por WhatsApp al +54 9 11 3294 22 50. ¡Espero sus mensajes, los ayudaré con gusto!