Una convocatoria a la confianza: ENTREVISTA al nuevo Director de Cultura de Mérida
Como reportaron medios locales (aquí su nombre en el directorio actualizado), el día 15 de septiembre de 2016 fue ratificado por el Cabildo de Mérida, como nuevo Director de Cultura, Felipe Ahumada Vasconcelos.

Felipe Ahumada Vasconcelos es Licenciado en Psicología Organizacional (Universidad Iberoamericana), Maestro en Desarrollo Organizacional (Universidad Autónoma de Yucatán) y egresado del Doctorado en Ciencias de la Información (Universidad de Sevilla, con la titulación pendiente). Fue director del Centro Regional de Productividad (un organismo ya desaparecido), sub-director de planeación de Recursos Humanos en la Secretaría de Hacienda, y delegado del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología para el Sureste.
Para conocer su opinión de algunos temas en boga en la comunidad artística de la ciudad, las condiciones particulares de su nombramiento y los grandes retos a los que se enfrenta el quehacer cultural en Mérida en el marco de los procesos nacionales, POLIS.mx le hizo su primera entrevista como Director de Cultura de Mérida.
POLIS.mx: Hola, Felipe. Muchas gracias por esta entrevista. Ayer se dio a conocer que fue aprobado tu nombramiento como Director de Cultura. Para empezar, ¿cómo estás recibiendo esta noticia?
Felipe Ahumada (FA): La estoy recibiendo con muchísimo gusto. Es una oportunidad de continuar con proyectos que han tenido muchísimo impacto dentro del ámbito de la cultura en la ciudad de Mérida, y también es una oportunidad de hacer cosas nuevas dentro de este mismo ámbito. Y que no se desmerezca un trabajo que ya se ha hecho muy bien.
POLIS.mx: Como has mencionado, estás hablando de dar continuidad, y si bien no es el objetivo principal de esta entrevista, es difícil no pensar en tu nombramiento en el contexto de la salida de Irving Berlín y la situación alrededor. ¿Qué opinión tienes en general del trabajo de Irving?
FA: Yo creo que Irving hizo un magnífico trabajo, y ha dejado una huella difícil de seguir, pero es una huella que conozco. Yo he trabajado con Irving, me dio la oportunidad de trabajar como asesor suyo en la primera administración en que fungió como Director de Cultura, y ahí se dio la oportunidad de conocer sus proyectos y particularmente me dio la confianza de coordinar los Fondos Municipales para las Artes (FMA). Estando así de cerca, veo un panorama fantástico y una huella muy difícil de seguir y que no debe perderse.
POLIS.mx: Más específicamente, ¿qué aspectos y huellas son las que se deben de continuar y cuáles son las que deberían de desaparecer o modificarse radicalmente?
FA: En relación a las innovaciones que hizo Irving, no tengo en mente algo que hubiera que desaparecer, probablemente algo habrá. Una vez que haya aterrizado y que conozca a detalle otros programas que no han tenido tanto impacto, sabré si hay algo que no valga la pena o haya que modificar, o de plano que ya no deba de hacerse.
Lo que más impacto ha tenido y lo que yo creo que debe seguir es La Noche Blanca, el MéridaFest, los FMA. Esto tiene un fondo muy específico que a mí me resulta sumamente atractivo, y es que por primera vez, y como tú lo mencionabas hoy en una opinión en el Diario de Yucatán, que a partir de estos fondos se dan recursos no dejándolo al arbitrio de la persona que los da, sino sometiéndolo a un arbitraje de jueces calificados. Eso a mí me resulta sumamente atractivo, y creo que es un modelo que hay que seguir definitivamente.
Todo esto tiene que estar alineado con el espíritu de la Agenda 21 (A21), que es una manera de darle un estatus del estado del arte que puede estar en Mérida a un nivel mundial a partir de su inclusión en los programas dentro de ese espíritu de la A21.
(En este link puedes consultar los documentos de conformación, implementación e indicadores de la A21).
POLIS.mx: Gestores y artistas han manifestado inconformidad ante convocatorias como la del Fondo de Apoyo a la Producción Editorial, o la del Fondo Municipal para las Artes, por ser muy poco inclusivas. El Fondo Editorial, por ejemplo, no contempla en ningún caso trabajos de corte académico, como investigaciones de gestión cultural o políticas culturales de Mérida; y el Fondo para las Artes no considera otras disciplinas que no tienen ningún espacio, ni política ni programa, ni a nivel municipal ni estatal de apoyo, como el incipiente círculo de cineastas y gente que se dedica al cine en Mérida. ¿Qué opinión darías sobre estas dos situaciones?
FA: Te hablaré del Fondo Municipal para las Artes (FMA) que es el que conozco mejor, y sí hay algunos aspectos en los que hay que insistir más dentro de las áreas, y aprovechar al máximo los muy pocos recursos que se tienen para financiar los proyectos. Lo del Fondo Editorial, no estoy familiarizado con esto, es de las áreas que tengo que conocer mejor, pero en todo caso yo creo que las observaciones, las alertas que da la comunidad artística, deben ser tomadas muy en cuenta.
Algunas personas pudieran haberse quejado porque presentaron proyectos que no fueron admitidos, eso porque de verdad los fondos son muy pocos, y aunque fueran propuestas de calidad estaban compitiendo con un buen número [de participantes]. Algunas personas a veces no cumplían con los requisitos de la convocatoria. Una idea que quiero aterrizar en la medida de lo posible es para aquellas personas que quisieran entrenarse en la formulación de proyectos para responder a una convocatoria, poder darles orientación. Una de las cosas que a mí me pedían, una vez que salían los resultados, las personas que no habían tenido una evaluación positiva era retroalimentación.
Esto era y es dificilísimo, porque son muchísimos los proyectos y no hay un equipo que pudiera dar retroalimentación a cada uno de los proyectos que no fueron aceptados. Pero lo que yo creo que sí se puede hacer, y no quiero comprometerme ahora, pero voy a ver la manera de hacerlo es dar capacitación, dar entrenamiento en la formulación de proyectos, porque tú sabes que las convocatorias institucionales requieren de una serie de aspectos donde hay que estar bien entrenado a la hora de formular el proyecto. Entonces, probablemente esta sea una respuesta para que cada vez haya mayor aceptación.
POLIS.mx: ¿Qué retos crees que están planteando las políticas culturales nacionales, particularmente con el recorte señalado en el último paquete de austeridad de la semana pasada? ¿Cómo se enmarca este reto para la administración municipal, y cómo crees que van a impactar, contradecirse o complementarse, las políticas culturales del Gobierno del estado con las del Ayuntamiento?
FA: Lo primero, hablando de políticas, es tener políticas. En el Ayuntamiento tenemos el marco de la A21 cuyo tema prioritario, o uno de sus temas prioritarios, es precisamente el generar políticas en materia cultural y que estas armonicen con las políticas de gobierno en todas las otras áreas (economía, sustentabilidad, etc.). Entonces yo creo que el tema de políticas es vastísimo, y es momento de revisar estas políticas, establecerlas con toda claridad.
Por otra parte, otro gran tema dentro del área de la gestión de la cultura es el financiamiento de proyectos. En otras latitudes hay mucha más experiencia de la participación de agencias no gubernamentales dentro del financiamiento de proyectos. La economía de México está por el momento agotada, y desde luego, si yo tuviera que tomar la decisión hubiera recortado otras cosas, pero no me tocó a mi eso. Entonces es muy lamentable que tome la decisión de recorte en ciencia y tecnología y en cultura. Aunque es muy difícil en este momento tan turbulento, debemos tener confianza, como una esperanza de que la decisión ha sido bien tomada, por lo menos para el mediano y largo plazo, y seguir pensando en otras estrategias de financiamiento para el proyecto que no nos haga depender de los recursos gubernamentales en ninguno de sus niveles.
POLIS.mx: Ya mencionaste el tema, pero en general, ¿qué opinión tienes de la Agenda 21 y la manera en la que en Mérida se ha estado implementando a lo largo de los últimos meses?
FA: Este es un punto particular de mis preocupaciones, la manera en la que se está implementando. La A21 es una manera distinta de cómo se veía la cultura tradicionalmente. En general, la manera de ver la cultura desde hace muchos años, si revisas la legislación actual que hay en México sobre cultura, se refiere al patrimonio cultural y sobre todo a la preservación del patrimonio cultural. Pero la cultura va mucho más allá, y cualquier intento por institucionalizar la política cultural debe tener en cuenta el contexto de otras áreas dentro de la acción gubernamental.
Ahora, en cuanto a la manera de implementarla, tengo la impresión de que el tema de la A21 debe también, y para empezar, verse como un objeto para ser comunicado. El primer reto es comunicar a la comunidad artística, comunicar a las autoridades de todos los niveles qué es la A21, por qué conviene, cuáles son sus méritos, para que la gente se convenza. Esos primeros pasos que se han dado para la implementación han carecido de comunicar qué es la A21, que no es muy fácil de concebir a la primera pues implica una nueva forma de ver el fenómeno cultural. Yo voy a insistir muchísimo en el tema de cómo comunicar primero qué es la A21, y una vez que la gente, una vez que la comunidad esté convencida de esos beneficios, seguir trabajando en la implementación. Tanto en la comunicación como la implementación por el momento, dados los pasos que se han dado, tienen que ser cosas simultáneas. No podemos en este momento parar lo que ya se ha hecho para empezar nada más a comunicar. Vamos a seguir con el compromiso que ha establecido la Dirección de Cultura y el Ayuntamiento en pasos de la A21, pero en particular, creo que algo muy importante es saber comunicarla.
POLIS.mx: El reto mayúsculo del próximo año es la Capital Americana de la Cultura (CAC). Mencionas que hay que encontrar nuevos modos de al menos hacer que la cultura sobreviva en el panorama presupuestal. Mucha gente se pregunta qué beneficio tiene ser CAC otra vez, con el enorme gasto en dinero público que esto ya está significando y va a significar el próximo año. ¿Qué comentas al respecto?
FA: En cuanto a este tema, la institución de CAC no es parte de la estructura de la Dirección de Cultura. Desde luego está íntimamente relacionado y debemos coordinarnos, darnos apoyo y sacar adelante un reto común. Pero todas estas respuestas podrían dártelas con mucha mayor precisión quienes están en Mérida al frente del tema de la CAC. Siento que me saldría de mis atribuciones si te respondo lo que creo o lo que sé.
POLIS.mx: Sin embargo, como Director de Cultura, tendrías alguna opinión al respecto, ¿no?
FA: Mi opinión partiría de un conocimiento mucho más profundo que es el conocimiento que debe difundir el organismo que está a cargo de esto y con el que estoy sumamente comprometido.
POLIS.mx: Entre las cuestiones que se están discutiendo a raíz de la CAC está la Carta de los Derechos Culturales Municipales, que fue firmada hace unos meses. De esa carta se desprende la necesidad de un reglamento de cultura que se está discutiendo en la Comisión de Cultura del Cabildo de la ciudad, no sé si has estado al tanto de la situación. ¿Qué opinión te merece ese borrador hasta ahora?
FA: Sí lo conozco. En mi opinión, tiene una gran fiabilidad pero hay ciertos escollos que resolver, ciertos retos que hay que superar. En primer lugar, en esta idea de la concepción de la cultura como protección del patrimonio: el reglamento, por lo menos el borrador que conocí cuando fui invitado a participar en la discusión de este tema, es un reglamento que tiene la nueva concepción de la A21, que quisiera sintetizar diciendo que es una concepción de la cultura en términos globales, donde el concepto de cultura desde luego tiene que ver con patrimonio cultural, y desde luego tiene que ver con espectáculos y con esta promoción y la difusión del arte, pero trasciende mucho más que estos temas que han sido siempre los que están a la vista.
Entonces, yo creo que este reglamento tiene como primer reto el superar las barreras institucionales en materia legislativa, lo que se discute en los congresos, para hacer un reglamento que vaya de acuerdo con la legislación que está en torno a eso. No puede hacerse un reglamento que es incompatible con una visión que ya ha sido establecida. Yo me atrevo a enunciar ese escollo, que resumiría diciendo, que uno de los problemas que tiene este reglamento es el poder compatibilizar otros ordenamientos que afectan a los reglamentos y las leyes en materia de cultura con esta nueva visión.
POLIS.mx: Para finalizar, ¿algún mensaje que quieras dirigir a la comunidad artística y de gestores de la ciudad, como despedida de la entrevista y para iniciar la administración?
FA: Es una convocatoria. Es una convocatoria a toda la comunidad artística que tiene aportaciones, ideas, expresiones dentro del ámbito de la cultura, en este concepto reconocido no solamente como las artes.
No les pido que tengan fe en mi. Si alguien tiene fe en los santos, no soy un santo, tampoco soy un diablo. No estoy pidiendo un acto de fe, sino un acto de confianza, y una confianza tiene que estar respaldada por la comunidad en sus acciones porque yo solito no voy a poder hacer las cosas.
En la confianza del Alcalde, y de la confianza del Coordinador General de Políticas Comunitarias, que es la coordinación a la que responde el tema de cultura del Ayuntamiento, yo necesito y siento tener la confianza de Víctor Hugo Lozano. Estamos en una sintonía que promete mucha armonía, y no tiene por qué ser de otra manera.
Con el apoyo de las autoridades y con el apoyo de la comunidad artística y cultural van a salir muy bien las cosas. De plano es una necesidad que yo tengo el que respondan a esta convocatoria, que es una convocatoria que tiene límites dentro de las reglas institucionales que no podemos por ahora modificar, si es que hiciera falta, pero que tengan confianza en la buena fe y en mi mayor esfuerzo, un esfuerzo que pido que sea compartido, pido que se unan a mi esfuerzo y ésa es mi convocatoria.