Día de la Independencia

Por Rab. Sergio Bergman


Este día debería hacernos reflexionar sobre la gesta amorosa de los padres de la Patria, que tenían menos recursos materiales y menos garantía de éxito, pero más altruismo y valores, y nos dieron todo. Preguntarnos de qué nos tenemos que independizar ahora. Yo creo que la respuesta es que debemos liberarnos del sabotaje y la opresión.

Creo que hoy tenemos una oportunidad: va madurando una nueva cultura cívica argentina que va a llevar un cambio generacional. Porque los mayores debemos empezar a hacer cosas que luego van a estar en manos de los jóvenes. Esa es la idea de la trascendencia de la Nación. Debemos hablar de nosotros entre nosotros. La crisis que vivimos es de valores, ya que estamos quebrados espiritualmente como sociedad. El problema es cultural y después tiene expresión en lo político, en lo social.

Por eso, debemos hacer una reflexión, una introspección: no se cambia la Argentina si no cambiamos los argentinos. Comprometernos con algo heroico para salvar la patria. Hace 200 años eran los próceres de la patria. Hoy el héroe es el ciudadano, que, además de lo privado, quiere ocuparse del bien común. Que además del propio interés y bienestar, que es legítimo, se preocupa por el país.

Imagen: Alegoría de la Declaración de la Independencia, por Luis de Servi. Pintura sobre tela en el techo del Salón Blanco de la Casa Rosada.

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