DELEGADO DEL INAH COLIMA DESAFÍA AL GOBERNADOR

Sergio Briceño González

En una de las charlas más interesantes del Foro Juan Carlos Reyes, que llega a su décima edición organizado por la Secretaría de Cultura de Colima, el arqueólogo Saúl Alcántara mostró varias fotografías del proceso de colocación de mojoneras para proteger el polígono de El Chanal, el sitio del Posclásico colimense que se extiende por ambas márgenes del Río Verde y que es uno de los principales estandartes de nuestra cultura prehispánica.

Por desgracia, dicho polígono parece no haber recibido la atención que merece por parte del delegado del INAH, Roberto Huerta Sanmiguel, quien alegremente construyó un nuevo edificio con valor de 14 millones 700 mil pesos para mudar las instalaciones que antes se encontraban sobre la calle de Gabino Barreda. Por eso uno se pregunta: ¿no habría sido mejor invertir esos 14.7 millones de pesos en muchísimos otros proyectos, como el de Mina de Peñitas o los relacionados con las tumbas de tiro de la fase Capacha que se encontraron recientemente en un predio de Villa de Álvarez? O quizás en el pago de los múltiples estudios que requieren los arqueólogos para integrar sus informes, como los de radiocarbono, edafológicos, de material orgánico, espectrometrías, fluorescencias, Raman, microscópicos y que se encuentran estancados debido a que el INAH prefiere vivir en una casa bonita antes que ponerse a trabajar. Esos 14 millones hubieran servido incluso para montar un laboratorio en el INAH-Colima que le diera el lugar que merece a nuestra arqueología.

Es lamentable no solo que el único mérito del delegado, el citado Huerta Sanmiguel, sea el de presumir que ha sobrevivido a los gobernadores Fernando Moreno, Carlos Flores, Arnoldo Ochoa, Gustavo Vázquez, Silverio Cavazos y Mario Anguiano, sino que sus prioridades sean tener una nueva sede a como de lugar, algo que finalmente consiguió pero a costa de otros proyectos, estos sí importantes, que se quedaron truncos por la falta de presupuesto.

Recuerdo ahora las palabras de José Enrique Vidal Dzul Tuyub, quien como secretario general del Sindicato Nacional de los Trabajadores Administrativos, Técnicos y Manuales del INAH señaló que los problemas de esta dependencia derivan de los “cacicazgos locales”, en alusión al cacicazgo de Huerta Sanmiguel, aunque concretamente se refería a las fechorías perpetradas por Eduardo López Calzada en Yucatán, como delegado del INAH. Tales fechorías podríamos encontrarlas aquí con la nula supervisión de parte de la delegación colimense de ese instituto en los fraccionamientos al norte de la ciudad capital y en la propia Villa de Álvarez. Las fotos de Alcántara son desalentadoras, tristes, y además exhiben una gran impotencia: montículos con probables basamentos, completamente rebanados por la maquinaria pesada de las constructoras.

López Calzada fue despedido por haber autorizado el levantamiento del piso de cantera del centro de Oaxaca, donde también fue delegado. Y eso, con todo, me parece mucho menos grave que autorizar el despedazamiento de un basamento prehispánico completo, como ha hecho el propio Huerta Sanmiguel sobre algunas zonas del polígono que incluye, además de otros lugares, el sitio de El Chanal, del que aún falta mucho por explorar, pero que debido a las particulares “prioridades” del delegado, no se ha podido saber más.

Dzul Tuyub dice que algunos “titulares de las delegaciones no cumplen los perfiles y su nombramiento obedece más bien a favores políticos”. ¿Qué tan cierta será esa aseveración en el caso de Colima, donde el delegado del INAH lleva seis gobernadores al hilo? Y lo peor de todo es que lo presume en eventos públicos, en un abierto desafío al gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, quien ya debiera iniciar un proceso de remoción que le vendría muy bien a Colima y a su arqueología. ¿Cómo puede un delegado del INAH jactarse de que ha sobrevivido a tantos y tantos mandatarios? ¿Por qué no se jacta de haber protegido los basamentos del polígono de El Chanal?

Lo que resulta verdaderamente irritante es que Roberto Huerta parece estarnos diciendo a todos los colimenses que el gobernador Nacho Peralta le hace los mandados.

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