RESUMEN PELÍCULA “LA GRAN APUESTA”

“La gran apuesta” es la historia de unos perdedores que vieron una oportunidad. De seres arrogantes, desconfiados, neuróticos y/o tímidos que, de pronto, ven algo que no vieron seres aún más arrogantes y codiciosos que ellos: que la economía mundial estaba cimentada sobre préstamos riesgosos e irresponsables y sobre una burbuja inmobiliaria que estaba a punto de reventar estrepitosamente llevando a los EE.UU. y al mundo a una de las épocas económicamente más oscuras de la historia. Y que apostar en contra de esos préstamos era, en el mediano plazo, una opción que los haría ricos. Estos perdedores tenían, por una vez, la opción de ganarle al sistema. Christian Bale, Steve Carell, Ryan Gosling, entre otros, son estos personajes que manejan fondos de inversión pequeños, casi engullidos por la dinámica de Wall Street. Otros, como el personaje de Brad Pitt, han decidido huir del sistema, asqueados por ese culto al dinero que se vive todos los días en el mundo ‘yuppie’ de los movimientos bursátiles. Un día a día que tiene mucho de agitado, de intenso, con personajes que se van imponiendo a través de su excentricidad, de su forma de expresarse, de moverse, de encarar ese mundo que devora a aquel que no se defiende.

Justamente lo interesante de la apuesta del director Adam McKay radica en centrarse en los gestos, los movimientos, las reacciones, las conversaciones. Muchas veces los diálogos son explicaciones bastante engorrosas sobre lo que está en juego por la crisis, pero lo que importa es la exaltación de los personajes en esos momentos de discusión y de decisiones en las que pueden perder o ganar todo.

Pero no hay victoria posible en la película. Porque, aun cuando la apuesta de estos perdedores haya sido la correcta, solo ellos ganaron: todo lo que quedó fue un país devastado económicamente, millones desempleados y otros tantos sin un hogar que los cobije. “La gran apuesta” juega a contarnos la historia de un grupo de perdedores que, yendo contra el sistema, obtendrán su gran victoria. Pero resulta que esa victoria es otra derrota: una de mucha mayor escala y cuyos platos rotos, hasta hoy, siguen sin limpiarse del todo.

Es así que la película es una comedia dramática sobre un grupo de inversores que reconocen antes que todo el descalabro en el que se vería sumido el sector inmobiliario, uno que provocó el crack del 2008. Este es el tema principal, pero a medida que se desarrolla la película iremos descubriendo una amalgama de personalidades que enriquecen el relato.

“La Gran Apuesta” es una película que intenta una abierta confrontación con el status quo (algo que se aplaude): películas así son necesarias y sirven de herramienta de denuncia de los falsos valores de nuestros tiempos y como una satírica reflexión sobre la inmensa farsa que son las finanzas globales. Una de las alegorías que resuena al salir de la sala de cine es la del CDO sintético, como esa apuesta sobre la que se hacen otras pequeñas apuestas: ¿será que todos los días se apuesta en un juego de veintiuno el futuro de los seres . “La Gran Apuesta” nos cuenta la historia de cómo 4 personas, que no formaban parte del sistema financiero inmobiliario norteamericano, predicen el colapso del mismo que tuvo lugar en el otoño del 2008.

La particularidad de la cinta es que aborda una de las mayores crisis económicas de los Estados Unidos retratando con gran humor la indignación que suscita darse cuenta, como espectadores, que todo lo que sucedió se veía venir años atrás, pero casi nadie fue capaz de preverlo ni se interesó en hacerlo. Hasta para explicarnos los más complejos y complicados términos económicos, McKay sabe salir adelante poniendo en pantalla a personajes tan triviales y reconocibles de la cultura popular como Selena Gómez o Margot Robbie, quienes rompiendo la cuarta pared logran darnos tutoriales de economía. Sin embargo, a pesar de este tipo de recursos, creo que la mayoría nos quedamos entendiendo la mitad. Felizmente el gran trabajo de edición que construye una estructura no tradicional, de cortes rápidos y velocidad con la que se va de historia en historia, hace que las más de dos horas de la película se pasen sin notarlo.

Al final, creo que no es tan importante entender cada concepto académico que nos es presentado, sino que, en resumen, esta película nos cuenta con un buen manejo de la sátira que, cuando las peores cosas ocurren, pierden los que ni enterados estaban, aquellos destinados a solo ser naipes de un juego más grande que ellos; y los verdaderos culpables ni siquiera son castigados por un sistema judicial cada vez más precario, cuando se trata de tocar a los reales peces gordos. “La Gran Apuesta” tiene una estructura narrativa tan particular y vehemente como el mismo mundo al cual nos deja entrar y nos expone.

Alumno: Sergio Ojeda Poveda

Código: 25211423

Contabilidad Pública- Luis Antonio González Santos.

Universidad Nacional de Colombia