Despegue (primer post)

La verdad es que este blog viene con dos años de retraso. Hace unos dos años un compañero de profesión me aconsejó abrirme un blog de desarrollador, porque argumentaba que una buena parte de programadores profesionales tienen uno, de tal modo que llegó a insistir en que debía abrirme dicho blog sí o sí y contar mi experiencia. Como siempre, ganó el tedio y un vicio de postergar lo ya atrasado de por sí hasta el infinito; de manera que, dos años después, el aburrimiento de esta solitaria noche ha sido quién me ha señalado con el dedo para que comience lo que pospuse una y otra vez.

Lo bueno de los dos años de retraso es que, además de que pienso que nada tengo que contar que no se haya dicho ya (o que no se esté diciendo ya), ya llego tarde para esto. El mundillo de los blogs de desarrolladores no sólo está colapsado sino que además es un poco el “se votan entre ellos” de Eurovisión, lo que significa que difícilmente creo que esto llegue a alguien. Además, he preferido escribir este blog en español porque así llegaré a menos gente aún. Pienso que el tener pocos lectores es bueno, porque (a) son menos cafés o birras a las que invitar cuando alguien que te lee y que aprecias se enfada con un texto que has escrito, y (b) no sientes que estás obligado a cosa alguna, luego lo escribes, con responsabilidad, sin animo de herir y pensando en quién te lea, sí, por supuesto, pero más cercano a lo que realmente piensas.

Tengo experiencia en escribir. En mis últimos años de instituto escribí en la revista de dicho instituto un par de artículos sobre música rock, lo cual fue bastante divertido. Posteriormente, cuando acabé mi ingeniería técnica en informática y mientras trabajaba de programador, escribí en el papel de colaborador tecnológico en algún que otro medio digital. Fue una grata experiencia, pero era un poco antes del comienzo de los tiempos del clicbait, no soy periodista ni tengo formación de ello (ni intención alguna de tenerla, todo sea dicho de paso) y no sabía titular para todo el mundo, lo cual me valió un montón de discusiones en comentarios con otros informáticos, las cuales, una gran mayoría de ellas, solían acabar en otro “pensamos igual, ¿realmente has leído el texto? ¿Me he dejado algún cabo suelto en el texto? ¿Por qué y para qué estamos discutiendo?”. Actualmente a nadie le importan tanto los titulares porque todos sabemos que éstos suelen ser clicbait y, con toda seguridad están escritos por alguien de un departamento de marketing, y, por tanto, con toda seguridad no tienen nada que ver con los artículos, reportajes, entrevistas o noticias a los que introducen.

Un pequeño y humilde blog en Medium me elude de esa responsabilidad tan absurda del crear polémica porque no sé titular, o por no ser lo suficientemente exacto al señalar algo, o por no mirar todas y cada una de las caras del respectivo asunto que trato de detallar o ampliar, o por vete a saber qué clase de corrección o ética periodística de las cuales carezco porque no tengo formación de ello (ni intención de tenerla, recuerdo). Así que al igual que por aquel entonces, seguiré cobrando cero por esto, pero no estaré obligado a traer un tema cada X días sí o sí, no estaré obligado a responder a cada comentario, y, además, quién me lea ya sabe o intuye que no cobro nada por esto, no como en los otros lados que yo no podía decirlo, y muchos lectores con ligereza y de forma apresurada pensaban de antemano que cobraba por escribir, como si de verdad se pudiera cobrar por escribir en medios digitales que no las conocen ni el ministerio de Hacienda ni Dios.

Me presento. Mi nombre es Sergio, llevo, sumando años estudiantiles y profesionales, 12 años programando y esto que leen es mi primer post en mi primer blog en Medium sobre programación. Tras decir esto reparo que no soy el más indicado para pontificar de algo como es la programación y que tampoco pontificar es mi intención. He trabajado y trabajo con profesionales que saben más que yo sobre diversos temas de los cuales desconozco y aprendo detalles de ellos (independientemente de si llevan más o menos años que yo en este mundillo) al igual que supongo y espero que algo también aprenden de lo que yo pueda aportarles, hay miles de libros técnicos sobre hasta cada pequeña librería de programación escritos por enormes profesionales, muchos cursos (y algunos hasta gratuitos) de muchos lenguajes de programación con alucinantes docentes, formación profesional, carreras universitarias, por no hablar de hilos en Stack Overflow sobre casi cualquier cosa. Como muchas personas pienso que en este mundo quién diga que es el mejor o uno de los mejores programadores, con toda probabilidad miente, porque basta con cuatro búsquedas en Google para ver que, si nos pusiéramos a competir, siempre hay alguien mejor que tú y que yo. De hecho en este campo no hay tanto de a ver quién es el mejor, como de a ver quién hace la mejor colaboración, porque cada cual tiene una pieza y va probando si la suya encaja mejor con la solución del problema. Puede que no sepas la solución a ese problema, pero probablemente puede que tengas la mejor solución a otro problema y que otros la desconocen. Así se formó GNU/Linux, incluso los mejores foros de ayuda como Stack Overflow están pensados a partir de esta idea de que toda innovación tecnológica comienza con la colaboración entre programadores. Así es como realmente se forman los grandes proyectos faraónicos de software.

Así que con toda seguridad no trate el presente blog sobre programación sino cómo yo veo o noto el día a día del mundo de la programación y la tecnología, en esa deriva personal, o incluso en ocasiones egoísta, que tan acostumbrados estamos a ver en ese resquicio de Internet que aún resiste llamado blogs personales, o que incluso aún vemos en perfiles de redes sociales. Tal vez no es lo que se espere de un blog que llega con dos años de retraso, pero si lo pensamos bien realmente es lo único que un sólo ser humano puede ofrecer a Internet: cosas que ve y cree que merecen ser compartidas, cosas que nos rodean y que creemos que no encontramos o que no prestamos atención a simple vista.

La verdad que me parece bien que sólo uno o dos lectores hayan llegado hasta aquí leyendo. Está bien.

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